jueves, abril 30, 2009

NOTICIA 612ª DESDE EL BAR: LEONARDO DA VINCI EN LA COCINA

"El azafrán añadido al vino os embriaga mucho, hace vuestro aliento hediondo y da, además, muy extraño sabor al vino. Puesto que no hay ninguna receta que recomiende añadir azafrán al vino, me sorprende que mi amigo Gaudio Fullente así lo ofrezca tan a menudo. Mas como él está ebrio e hiede en todo momento, es posible que yo esté equivocado en condenar su bebida y que sea a él a quien deba despreciar."
(...)
[ EN OTRO CAPÍTULO]

"Ahora he de reunirme con mi señor Cesare y el maestro Maquiavelo para tratar de mis conocimientos sobre venenos, y este es muy escaso, al mostrarse Salai [Salai era el criado de Da Vinci en la cocina] tan poco dispuesto a colaborar conmigo en mis experimentos desde que me descubrió y puso grandes objecciones a que yo colocara cantidades gradualmente crecientes de estricnina y belladona en la polenta de su desayuno, y no quiso de ninguna manera aceptar mi explicación de que esto no tenía otro objeto que fortalecer su inmunidad a las sustancias que podrían servirle otras personas menos amistosas -teniendo en cuenta la reputación de las personas de la casa de nuestro huésped."

Leonardo Da Vinci (1452-1519), "Notas de Cocina", ed. Temas de Hoy, 1987.

Leonardo trabajó para la corte de Ludovico Sforza "el Moro" durante la redacción de una libreta llena de notas de cocina. Exactamente trabajó treinta años al cargo de la taberna Los Tres Caracoles. Experimentó en cocina y de ello sacó anotaciones de recetas propias a base de diversas verduras, carnes de caballo, capón, vaca, ternera, insectos, oro, mazapán, ratones, aves diversa... especias variadas... Pero sobre todo el valor del libro está en las anotaciones de las costumbres de la Corte a la que sirvió. Así por ejemplo no sólo se lee lo aquí escrito, sino también recomendaciones de cómo limpiar la sangre del mantel de un asesinado durante un banquete, del mismo de cómo retirar al muerto educadamente, o bien como sentar al asesino del señor si este va a realizar su trabajo sabidamente en la comida. También hay recomendaciones a sus señores de que no deben soltar a sus alimañas durante la comida para que coman los restos, no limpiar sus cuchillos en las ropas de los invitados, no colocar conejos atados en las sillas para limpiarse las manos, no vomitar delante de la comida, no toquetear a la servidumbre lascivamente, no grabar la mesa con el cuchillo... y así largas listas y consejos que nos muestran una corte que los cuadros renacentistas nos muestran refinada, y que para la época lo serían, pero que a ojos de hoy no lo parecen tanto.

He de reconocer sin embargo, que Da Vinci al frente de esta taberna debió ver toda clase de espías, asesinos, y tramas palaciegas y papales. No obstante, a veces escribe la recomendación de no conspirar en la mesa, salvo si se ha de conspirar algo con su señor (con el señor para el que trajaba él mismo). Su taberna, sin duda, era un auténtico bar de espías.

Algunas anotaciones, como la del azafrán en el vino que os muestro, van más allá de la cocina, y son casi reflexiones morales, éticas o filosóficas. Pues realmente esa reflexión, por ejemplo, nos lleva a una reflexión acerca de lo que realmente debemos valorar antes de buscar el qué falla en algo. Que la cerveza os acompañe.

lunes, abril 27, 2009

NOTICIA 611ª DESDE EL BAR: ¿NEUTRALIDAD O NO BELIGERANCIA?

No es lo mismo la neutralidad que la no beligerancia. Esta diferenciación yo la aprendí por medio de la carrera de Historia. Un poco más tarde volvi a tropezar con la misma diferenciación en términos de filosofía. Pero ahondando en estos términos un poco más allá, comprendí que esta "sutil" diferenciación de carácteres legales y filosóficos, según el caso, es aplicable a (o quiza está extraída de) los comportamientos personales de cada individuo ante un conflicto de su vida particular.
Así, cuando alguien tiene un conflicto con otro alguien e implica la toma de postura de gente cercana, tenemos a un buen número de personas que se declaran neutrales... Sin embargo no lo son tanto. Los implicados en el conflicto respetan la neutralidad de sus cercanos, pues saben a ciencia cierta que realmente no va nada con ellos, pese a que en algunos casos haya quien desee la toma de postura de gente que no tiene porqué postularse. Sin embargo, ¿qué ocurre en el mundo interior de los cercanos? Pues ocurre que algunos realmente toman loables poses de neutralidad equitativa, mientras que otros que no quieren entrar en el conflicto tampoco se hacen llamar igualmente neutrales, aunque en realidad son no beligerantes. ¿Qué quiere decir esto? Quiere decir que un neutral es equitativo con las partes implicadas y no cambia sus actitudes con nadie. Ahora bien que se impliquen o no en la ayuda a una solución del conflicto es algo opcional, en principio para ser neutral basta con la equitatividad y el no cambiar las actitudes previas al conflicto que tuviera respecto a las partes. Pero un no beligerante es aquel que sin entrar en el conflicto mantiene una actitud casi neutral, pero no neutral. En otras palabras, mantiene sus relaciones con las partes del conflicto, sólo que simpatiza con una de ellas, que es a la que presta o facilita apoyos y ayudas, mientras que a la otra no le da esos apoyos o ayudas. Tampoco entorpece o perjudica la evolución en el conflicto del desfavorecido, comparativamente. Claro que no perjudicar o entorpecer su evolución en el conflicto es relativo, la cuestión moral tiene su peso en este caso, depende de la fuerza moral de la parte que no goza de la simpatía del no beligerante, así como de la fuerza del no beligerante, cuyo apoyo es una extensión de la misma que si bien no perjudica directamente al que no simpatiza, sí le puede hacer mella indirectamente.
Así, en un conflicto personal, pongamos de ejemplos un divorcio, un conflicto laboral o de estudios, un desacuerdo en una junta de vecinos, un desacuerdo en una asamblea política o sindical, o una pelea de amigos o de pareja... neutrales y no beligerantes son claramente diferenciables, pese a que los no beligerantes nunca querrán llamarse a sí mismos de tal modo, y se autollamarán, engañosamente, neutrales. En un conflicto afectivo se detectarán rápidamente a esos no beligerantes por su cambio de actitudes ante una de las partes... corte de llamadas o citas que antes ocurrían, cese del número frecuente de conversaciones o de determinadas conversaciones, dejadez en actividades conjuntas que eran normales antes del conflicto, etcétera. Mientras que con la otra parte, con la que sí simpatizan, nada de esto cambia, y en algún caso hasta se refuerza. Nunca hay un corte total y absoluto de relaciones, pues no es una parte en conflicto, es una parte simplemente no beligerante. Suegras, suegros, hermanos, hermanas, parejas, familiares en general, en los casos más personales es fácil que caigan en la no beligerancia. Compañeros de ideas, que no de partido o sindicato, lo pueden ser en los conflictos políticos o laborales. Amistades antiguas o nuevas conocidas a través del otro individuo en casos de otra índole. Ellos también es fácil que caigan en la no beligerancia. Aunque también es el grupo de amigos en general los que más fácilmente pueden ser netamente neutrales.
Parece complejo, pero en realidad es fácil de diferenciar cuando se da el caso. Y puede hacer más o menos mella y ser más o menos injusto.
En cuestiones de política internacional las naciones sí se declaran abiertamente neutrales o no beligerantes, y se comportan según el caso y ajustados al derecho internacional. Claro que luego todo tiene sus consecuencias. Un ejemplo práctico en Historia es la Segunda Guerra Mundial. España tuvo un periodo de neutralidad, pero lo cierto es que este sólo fue en el inicio más inmediato y en el final de la guerra, cuando era claro que Hitler y Mussolini perderían. La mayor parte del tiempo del conflicto se mantuvo no beligerante. En este sentido se dejaba usar los puertos a los países del Eje, pero no a los de la Alianza. Mantenía negocios y embajadores con todas las partes, sin embargo la venta de wolframio, elemental para fabricar bombas, sólo era mantenida con el gobierno alemán. Dado que el territorio español por entonces se extendía por el norte de Marruecos controlaba el Estrecho de Gibraltar al completo, y como no beligerante se permitió el paso de los Aliados cuando decidieron lanzar la campaña del Norte de África que fue desastrosa para el Eje, sin embargo, no permitió el uso de sus puertos para repostar a los mismos Aliados e incluso ocupó Tánger... que era neutral aunque se sabía que toda clase de espías estaban por allí.
Sin embargo Suiza era neutral. Sus bancos sirvieron para cobijar tanto el dinero de los NAZIS como el dinero de los refugiados del bando de los Aliados. Igual daba el trato con unos que con otros. No facilitaron las cosas a los alemanes, pero tampoco a los aliados, del mismo modo que trataron amistosamente con todos.
Examinado todo ello, neutrales y no beligerantes parecen más graves en los casos de política internacional o nacional, que en los casos de las vidas particulares. Sin embargo, alejémonos por un momento de los conflictos partidistas de los periódicos y libros, y centrómonos precisamente en las vidas particulares. Neutrales y no beligerantes no parecen tener tanta importancia, a fin de cuentas ambas clases de personas mantienen sus lazos de un modo u otro con las partes en conflicto, y las partes en conflicto comprenden sus posturas y les saben identificar pese a que en las vidas personales nadie se declare no beligerante... Curioso... la diplomacia política pide esa declaración para que se definan las naciones en un conflicto y garantizar su estatus durante el cual; sin embargo, la diplomacia de las vidas corrientes de los individuos aconseja a la prudencia de autollamarse neutral en todo caso, pese a que su actitud sea de no beligerante... ¿Y no será ese código ético precisamente un reconocimiento a que la no beligerancia también puede doler y por eso se rechaza autodeclararse como tal cuando en nuestras vidas personales nos encontramos con un conflicto? El no querer hacer daño a alguien querido pero preferir a otro alguien querido en un conflicto puede hacer daño. Los actos hablan solos, también es cierto. Y pese a todo, ya es todo un acto positivo no querer romper relaciones con ninguna parte. A veces me he encontrado con no beligerantes, en la actualidad también. Se les aprecia, pero las relaciones en el periodo de conflicto son extrañas. ¿Hay antes y después con los no beligerantes, al igual que con la otra parte en conflicto, tras el conflicto? Eso es algo que en todos los casos resolverá el talante de cada individuo, y los sentimientos y afecciones. Pero entre tanto, yo mismo a veces me planteo si los no beligerantes, en su afán de llamarse neutrales con palabras pero no con actos, son conscientes de que también su actitud puede hacer daño a la parte en conflicto con la que no simpatizan tanto, pero si al menos lo suficiente como para no romper relaciones quizá con vista a retomar los tratos de siempre en el futuro ante una posible solución del conflicto... o quizá simplemente porque en el fondo lo vivido hasta ese momento les es un grato recuerdo del que realmente no quieren que pase a ser recuerdo y sí que continúe siendo actualidad permanente...
Todo conflicto tiene sus zonas de absurdo. Que la cerveza os acompañe.

sábado, abril 25, 2009

NOTICIA 610ª DESDE EL BAR: 30ª FIESTA DE CUMPLEAÑOS

Por una noche no existió el dinero. Por una noche el Corto Maltés invitó a todos mis amigos a mi 30 fiesta de cumpleaños en la Vaca Flaca, donde cada noche la luz sale de mesas de gominolas de colores, de piernas pobladas de tenedores, de lunas clavadas de botellas, de cuerpos femeninos de maniquí. Por una noche casi estuvieron juntos todos mis amigos. Por una noche no estuvieron algunos de los más antiguos. Por una noche cenamos migas juntos, como los pastores de nuestros abuelos. Por una noche bebimos juntos cervezas y mojitos. Por una noche creí, aunque me faltase alguien, y no creí tanto. Por una noche no hubo tarta. Por una noche Chicly me dio una minitortilla recordando el 30. Me gustan las sonrisas todas las noches.

jueves, abril 23, 2009

NOTICIA 609ª DESDE EL BAR: 30 AÑOS A LA VASCA Y DE VUELTA AL PAÍS DE LAS DADANOIAS


He cambiado mi prefijo, el día 21 abandoné mi década personal de los 20 años y cumplí 30. Sin embargo no los cumplí en Alcalá de Henares rodeado de gente amiga. El último día de los 29 me fui a Madrid capital, a la estación de autobuses de Avenida de América, y volví a coger el primer autobús que saliera hacia cualquier lugar. Bilbao. Nunca había estado en Bilbao. El mismo día 21 me trasladé a Plentzia, y allí estuve en una playa donde desembocaba una ría navegable por barcas de pescadores y pequeños botes de lujo. Una playa que era una especie de cala, sin gente, con sol y brisa fresca, rodeado por gaviotas que volaban bajo y se acercaban para pasear relativamente cerca de mí. Un edificio abandonado al borde de la fina arena con huellas de algún animal se presentaba con pintadas enormes es su fachada blanca balaustrada. Casas a dos aguas de los años 1920', casi palaciegas, ikurriñas poniendo colorido, restos medievales en el centro de la villa, con algún batzoki donde tomar un poco de vino entre abuelos jugando al mus y amigos hablando del Athlétic de Bilbao tras venir de trabajar en Gorliz. Gaviotas volando en un lugar donde no conocía a nadie y me daba sensación de paz. Y regreso a Bilbao.

Bilbao me ha gustado tanto como cuando estuve en Barcelona de improviso... claro que entonces fui de vagabundo trotamundo y pasé la frontera a Francia. Bilbao tiene una personalidad propia muy interesante. Y sus gentes son excepcionales. Conoces gente rápidamente allí, la mayoría atraídas por tu acento diferente. O al menos eso me pasó a mí. Creo que si viviera en Bilbao me sentiría a gusto, claro que decir esto habiendo estado tan sólo 4 días podría ser precipitado, pero lo cierto es que me he sentido muy a gusto allí, a pesar de la inquietante pared de las escaleras de mi pensión... era lo más barato de Bilbao, 25 euros noche, en el barrio de Bilbao Viejo. Cuatro agujeros circulares en la pared de las escaleras de entrada y al lado una pintada en vasco y en castellano donde se leía "policía asesina". La puerta de la habitación estaba rota y se debía cerrar con un seguro atornillado a la madera y que cualquier golpe hubiera arrancado de cuajo sin problemas. Todas las conversaciones se oían a través de las paredes sucias, y la inscripción a navaja de una inglesa en el perchero de madera recordaba que sobrevivió a la habitación del olor a meada de gato. Normalmente, también lo reconozco, voy buscando historias que vivir. Pero esta descripción de Bilbao sería injusta. La gente de allí es muy agradable, el ambiente es muy saludable, me daba buenas sensaciones, de gente franca, simpática y abierta, como de tu propia casa. Cercana.

No voy a hablar de mi viaje a Bilbao en el blog. Al menos no hoy. He cumplido 30 años el día 21 y acabo de regresar a mi casa en Alcalá de Henares. Me he traído conmigo el vuelo de las gaviotas, amistades nuevas en un bar de rock de la Barren Kalia, la mirada preciosa y la sonrisa de una vasca que me hablaba de su trabajo en los servicios sociales de la Cruz Roja. Las calles medievales del Casco Viejo, el teatro Arriaga y su plaza enclavada en puentes preciosistas del comienzo del siglo XX. El Museo de Bellas Artes y su parque trasero. Un restaurante con bacalao. Un partido del Athletic en un bar de barrio, una partida de dados con un hombre de cuarenta años que venía de trabajar y fue a un bar donde buscaba con quien jugar. Campos verdes, montañas, el Nervión, Portugalete...

Y al volver a Alcalá de Henares fui a la Librería Diógenes. Tenía una cita el Día del Libro: comprar un libro que encargué: "Kahlo en el País de las Dadanoias", de Marta Castro conocida en el cibermundo como "Kahlo". Lo acaba de sacar a partir de sus blogs. Lo edita Norma Editorial. Kahlo has sido seguida por mí desde el primer momento que abrí ester blog, apenas uno o dos meses después del suyo. Ya la he mencionado y homenajeado otras veces. Miss Kahlo triunfa, es toda una artista, mi elegida ciber musa pin up, pero sobre todo artista, para algunos de mis escritos. Me gusta su modo de hacer, tiene etapas y etapas, como todos, pero obra bien. Así que aquí está su libro el Día del Libro, mientras me tomo una cerveza en El Perro Verde, sin ningún amigo, pues mi regreso tampoco era anunciado... mañana unos cuarenta a cincuenta amigos están llamados a mi 30 fiesta de cumpleaños. Vengo cansado, pero aquí andamos. Leed a Kahlo, o apreciad su fotografía. No perderéis el tiempo.

30 años, y hubo de todo en esos 30 años, buenos y malos momentos. Puede ser la mitad de una vida, o una vida entera, o apenas un tercio de ella. En Mayo, a mitad vuelvo al desempleo por el fin del contrato. Alguna amistad me debe un abrazo de reconciliación que deseo. No sé mi futuro inmediato. Nunca tuve pareja ni chica a la que gustase más allá de ser amigos. Había gaviotas en el cielo y en la playa. Plentzia era el estado de paz el 21 Abril. Me hizo sentir un poco de paz al cumplir 30 años. Las gaviotas volaron cerca de mi cara. Preciosas. Yo en la playa con el sol y la brisa y las gaviotas.

viernes, abril 17, 2009

NOTICIA 608ª DESDE EL BAR: DE LA AMSTELERÍA-MAIMÓNIDES AL DESEMPLEO DEL CORREDOR DEL HENARES

La Amstelería de la calle Mayor de Alcalá de Henares cambió de dueño hace meses. Ahora es el mismo dueño que tiene el Maimónides, y con estos dos ya son tres los bares del mismo dueño en una misma calle. Los desayunos completos cuestan 1'50 euros, lo que es toda una oferta. Sin embargo los tres bares ofrecen siempre lo mismo, con lo que es una sobresaturación de la misma oferta de servicios de hostelería en la misma calle. Las mismas tapas con las cervezas, las mismas raciones, los mismos desayunos, las mismas maneras de hacer... Son tres negocios con gente abundante, pero cansa este intento monopolizador de un mismo lugar. Por suerte la calle Mayor es enorme y tiene más ofertas de bares de otros dueños, e incluso contando con sus calles aledañas... Quebec, Los Balcones de Alcalá, La Panadería, El Perro Verde, Whelan's Irish Pub, Oh La La!, Las Cuadras de Rocinante, Dulcinea, El Bierzo, Nino... Sin embargo es en La Amstelería-Maimónides donde he estado desayunando con compañeras de trabajo en esta última semana por cuestiones de cercanía a nuestras tareas de trabajo estos días. El desayuno es barato, ya se ha dicho, y la calidad está bien. He podido observar como varias amistades que hacía tiempo que no veía también van a desayunar allí aprovechando la cercanía de sus centros de trabajo, pero también que muchos funcionarios del ayuntamiento, y no me refiero a políticos, también van allí. Tienen un camarero por las mañanas bastante simpático que, además, se aprende tus gustos y preferencias, por las tardes hay una camarera con grandes confianzas de trato. Asíque sumo los pros de este cambio de dueño en La Amstelería y pienso que aunque ha perido en tapas, ha ganado en las horas del desayuno por precio y calidad, y por el trato de los camareros del turno de mañana, además de tener la oportunidad de ver a antiguas amistades. Sin embargo, lo de monopolizar una calle no me termina de convencer. Esperemos que a este empresario no se le ocurra comprar o alquilar otro bar en el lugar... En cierto modo le ha salido un imitador, el dueño del Ambigú de los Santos Niños ha conseguido otro bar más en la Calle Damas, y creo que un tercero en otro lugar, pero no estoy seguro de este último. Si prosperan mejor para ellos, ahora bien, sobresaturar el centro de la ciudad con un mismo tipo de oferta de bares no me parece una gran idea. Con lo buena y atractiva que es la diversidad, empeñarse en la homogeneidad... no lo veo. No me es atractivo. En ciertas ocasiones hasta me produce rechazo entrar, por cansancio de oferta repetitiva. Lo que no quiere decir que no entre o que no reconozca que a veces me apetece tomar de lo que ofrecen, pero hay ocasiones en las que cansa. Debe ser, en todo caso, algo más complejo, pues hace tiempo la librería Diógenes, de la que soy cliente habitual, colocó una tienda en esa calle Mayor, además de la que tenían en una calle aledaña (esto fue antes de la crisis, pero mantienen las dos llenas de gente estos días). Yo gozo con esta librería, por otra parte, encuentras de todo y conocen lo que venden, no es la primera vez que sale en este blog.

Asíque mientras veo como hasta algunas tiendas de chinos cierran en barrios periféricos, cosa sorprendente, cosa de la crisis, también asisto a como otras tiendas en el centro de la ciudad han logrado expandirse por el centro a costa de negocios que acaban. Unos pequeños están logrando transformarse en grandes y "tomando" el centro. No soy economista, pero me doy cuenta de que algo está pasando en el centro de la ciudad en relación a los negocios. La Amstelería es una franquicia y se ha hecho con ella un empresario local. La Amstelería, como gran empresa, no hubiera tenido problema en mantenerse por sí, sin el sobrenombre de Maimónides. He de entender entonces que las grandes empresas han dejado de tener grandes beneficios, que no beneficios, y ceden sus puestos o la dirección de los mismos a otros que quieran ocuparlos o tomarlos. En este caso el dueño del Maimónides se hizo cargo de La Amstelería, así la franquicía es dirigida ahora desde la perspectiva de un empresario local con visión de negocio, que conoce la ciudad, digámoslo claro, y que considera que un beneficio es un beneficio, sea grande o pequeño, por lo que no lo desprecia. Ahora bien, cuando La Amstelería cedió al dueño del Maimónides, sus empleados cambiaron paulatinamente, y ahora hay empleados diferentes. Del mismo modo que cuando el dueño del Ambigú se encontró con el Ambigú se lo encontró cerrado, sin embargo era la zona de ocio y bar del antiguo Cine Cisneros, por lo que no se podría abrir sin tener una oferta cultural de este, o de otra índole, por eso tiene licencia de ambigú; por ese camino, reabrir el Ambigú, aclaremos que el dueño del local es el del cine cerrado, pero el del actual bar ambigú sólo es un alquilado, debería haber implicado la contratación de los dos antiguos camareros. El cine se cerro, y con él el primer Ambigú. Sus empleados fueron despedidos. No es que tuvieran pérdidas con la crisis, es que tenían menos beneficios. Ahora el dueño alquilado del Ambigú abrió su negocio ageno a todo esto y con personal nuevo, ha crecido y se expande. Me parece bien. Pero, sin ser economista, observo, y al ver todo esto me pregunto, ¿no se debería hacer algo? Esta bien que la gente prospere, pero los que prosperan lo hacen sobre negocios que controlaban unos grandes que se van en retirada por menos beneficios de los que solían generar, no por déficits. Me alegro por los que prosperan, saben llevar sus negocios, pero pienso: si estos prosperan siendo empresarios locales, ¿acaso los grandes que había no podrían haberlo hecho antes que ellos en esos sitios? Pues claro que podrían, y no hubiera implicado el despido o cese de trabajadores en su día, pero la ambición es lo que medra, en desmedida, y esta quizá debiera ser controlada en tiempos de crisis. Quien habla de esto, podría hablar de Expedientes de Regulación de Empleo en fábricas también.

Alcalá de Henares tuvo un porcentaje de aumento del paro por encima del porcentaje del Estado. El Corredor del Henares al completo es la zona de España donde la crisis ha azotado más fuerte, las mayores tasas de desempleo las tenemos nosotros. El río Henares es una ruta de ciudades azotadas por el desempleo nacional más fuerte hoy día.

martes, abril 14, 2009

NOTICIA 607ª DESDE EL BAR: OTRO DÍA DE LA REPÚBLICA

TÍTULO PRELIMINAR
Disposiciones generales



Artículo 1. España es una República democrática de trabajadores de toda clase, que se organiza en régimen de Libertad y de Justicia.
Los poderes de todos sus órganos emanan del pueblo.
La República constituye un Estado integral, compatible con la autonomía de los Municipios y las Regiones.
La bandera de la República española es roja, amarilla y morada.
Artículo 2. Todos los españoles son iguales ante la ley.
Artículo 3. El Estado español no tiene religión oficial.
Artículo 4. El castellano es el idioma oficial de la República.
Todo español tiene obligación de saberlo y derecho de usarlo, sin perjuicio de los derechos que las leyes del Estado reconozcan a las lenguas de las provincias o regiones.
Salvo lo que se disponga en leyes especiales, a nadie se le podrá exigir el conocimiento ni el uso de ninguna lengua regional.
Artículo 5. La capitalidad de la República se fija en Madrid.
Artículo 6. España renuncia a la guerra como instrumento de política nacional.
Artículo 7. El Estado español acatará las normas universales del Derecho internacional, incorporándolas a su derecho positivo.
(Constitución de la República Española, 1931).
A lo largo de este blog se han mencionado algunos aspectos históricos de la II República Española, y en algún caso hasta de la I. En las fechas del aniversario de la II República se ha llegado alguna vez a comentar como debería ser una III República. Este año, este 14 de Abril, presento el Título Preliminar del texto de 1931 (que desde luego no debería ser el de la III, pues el de la III debería ser más consecuente con los tiempos de hoy), y para completarlo os dejo esta puerta por la que podéis acceder vía Internet al texto completo, por aquí. Historiadores, gente de Leyes, o simplemente republicanos nostálgicos o bien republicanos que desean conocer, o tal vez gente en general interesada en saber, puede venirle bien. Yo tengo el texto (entre otras Constituciones) en libro de papel, ocupa apenas 34 páginas, así que como podéis ver es muy breve. Realmente era una Constitución que dejaba establecida una base legal de libertades que se desarrollarían posteriormente con otras leyes adicionales que no eran parte del texto constitucional. A los más curiosos les invitó ir al Museo de la Biblioteca Nacional de Madrid, donde en determinada sala tienen réplicas fac-simil de los volúmenes originales de las siete constituciones que ha tenido España (1812, 1837, 1845, 1869, 1876, 1931 y 1978). El volumen de 1931 es el más llamativo por su colorido y sus dibujos, nada sobrios, desde luego; por cierto que como curiosidad se puede ver en la de 1978 el escudo franquista y no el monárquico actual, áún no se había aprobado).
Destacaré en este Título Preliminar que hay que tenerlo en cuenta de cara a los que dicen que la República pretendía romper España, dividir a las personas y meter al Estado en un estado de guerra. Quien lea este texto se dará cuenta que es todo lo contrario. Hace poco, desde mi trabajo de vigilante y educador medioambiental, guié por Alcalá de Henares a un grupo de escolares, de un colegio religioso que no mencionaré, por una ruta ecológica sobre cigüeñas que trataba algunos acontecimientos históricos de la ciudad. La chiquillada supo decirme que Miguel de Cervantes había nacido en la ciudad, e incluso que por aquí anduvo Santa Teresa de Jesús una temporada, y se sabían la vida de los Santos Niños Justo y Pastor, pero ignoraban que había nacido aquí Manuel Azaña, e incluso no sabían quién era. Curioso que se sepan tantas vidas, sobre todo religiosas, y el nulo conocimiento de este político republicano que llegó a ser presidente. Pero su profesorado no debió dejar en la nada esa etapa histórica de la ciudad, ya que al decirles que fue presidente de la República española, absolutamente todos los niños y niñas dijeron que entonces era, según ellos, el que trajo la guerra a España y quemaba los conventos... Triste, muy triste, que profesorado así ande suelto... y lo hacen gracias a determinados colegios que permiten estas enseñanzas sesgadas... porque me da igual que haya colegios religiosos, siempre que estos no tergiversen las realidades... sobre todo porque los profesores crean mentalidades adultas con el tiempo. Enseñar en la división es peligroso. Más aún cuando esta es falsa. Peor aún cuando se tapa que el gobierno legítimo fue elegido en las urnas con los votos, que era legal y democrático, que se declaraba aconfesional porque su Constitución permitía cualquier religión y el ateísmo sin que ninguna de estas creencias se impusiera, que Niceto Alcalá-Zamora, primer presidente, era de hecho católico y que ni él pudo controlar la quema de iglesias de los primeros días, producto del resentimiento hacia esta institución que tanto cobijo había dado a la dictadura reciente de Miguel Primo de Rivera, peor aún cuando se pretende ignorar que la República daba libertades y pluralidad a todos y que en cuestión de autonomías no hablaba de división estatal, sino de pluralidad dentro de España, como se lee aquí, y peor y más feo aún pretender que los niños no sepan que la guerra empezó por unos militares golpistas que terminaron metiendo al Estado en una guerra civil que acabó con el triunfo de su golpe de Estado dictatorial.
Pero más vale unir, más vale ir todos juntos y juntas, más vale no odiar, más vale que algún día se reconozca el carácter democrático de aquel periodo, cuando hasta Juan Carlos I reconoció a Azaña como un gobernante español tan respetable como otros, y alabó de él sus ideas democráticas.
Sea como sea, que tras las vacaciones de Semana Santa trabajo hasta el viernes y otra vez vacaciones hasta el día 23 (inclusive), que más me vale a mí ver qué puede haber por ahí para rellenar mis vacaciones... a tenor de que el 14 de mayo se me acaba el contrato de trabajo, que no era renovable... ubs... qué largas son las colas del desempleo... Qué la cerveza os acompañe.

jueves, abril 09, 2009

NOTICIA 606ª DESDE EL BAR: EL INFORME LA GUERRA FRÍA A TRAVÉS DE CÓMO LA IDEÓ CADA LÍDER DE CADA BLOQUE (y 6)


Sexta y última parte de estos informes sobre la Guerra Fría. Todos estos capítulos de Historia han sido escritos por Daniel López-Serrano Páez, en otras palabras: Canichu, el espía del bar. La imagen que os muestro para finalizar este informe de Historia no pertenece, por razones evidentes, a la Guerra Fría. Sin embargo, este sexto capítulo lo dedico a conclusiones y reflexiones. Estas reflexiones van más allá del año 1991, van hacia nuestros días. Y es así porque realmente el siglo XXI es heredero en sus inicios de aquella Guerra Fría. Muchas cosas han cambiado, es cierto, pero sin embargo, cuestiones como los talibanes en Afganistán, las guerras en Irak, el auge de Al Qaeda, una prisión militar estadounidense en suelo cubano (Guantánamo), la pervivencia de la OTAN, las propias armas nucleares y su control y su descontrol, la presión de Rusia sobre los países que antes eran de la URSS o que estaban en su órbita (y de fondo ese aparente tira y afloja entre una Unión Europea que se ha expandido por territorios del antioguo Pacto de Varsovia y la Federación Rusa que ya se ha fortalecido de su debacle de 1991 y reclama su espacio político en Europa), y otras cuestiones más, son herederas de toda esa etapa de la Historia. Uno de los temas más delicados es la cuestión de las armas nucleares, cuestión a la que estas reflexiones se dedicarán ampliamente. Y la fotografía que presento, histórica y reciente a la vez, viene a drede de esto mismo. Es una fotografía del 1 de Abril de este 2009, publicada en los diarios de todo el mundo el día 2. Se trata de las primeras reuniones internacionales del presidente estadounidense Barack Obama en Europa. Por primera vez se reunía con el presidente de la Federación Rusa, Medvédev, entre otros. La reunión entre ambos líderes fue especial pues el peso político, económico y militar de ambas naciones sigue siendo enorme a pesar de que no haya Guerra Fría. Trataron sobre temas delicados y espinosos como las ampliaciones de la OTAN y la orientación de esta, pues Rusia no es agena a que pervive y nació en contra de la URSS, no le ve sentido a su pervivencia y se siente amenazada (Obama ya declaró que desea reformarla en otra dirección menos agresiva y más preventiva frente a Estados inestables que sean capaces de extender sus conflictos a regiones enteras del planeta), trataron también sobre el paraguas antimisiles en el este europeo que programó Bush, y que Obama ha paralizado, y sobre todo hablaron del final del acuerdo START II este año, y del SORT en 2012, llegando a la conclusión de que debían llegar a otro acuerdo de desarme nuclear que desarme más misiles nucleares. Obama también se reunió con el presidente chino Hu Jintao, y con los líderes de la Unión Europea. Tras la Guerra Fría se ha visto que los nuevos retos de la comunidad internacional está en saber hacer frente a tiempo a los conflictos locales capaces de extender su guerra a varios Estados. La desintegración de Yugoslavia en 1992 - 1996 y sus secuelas hasta la fecha, los conflictos esporádicos en antiguos Estados de la URSS, la primera y la segunda guerra de Irak, los eternos conflictos en Oriente Próximo, los talibanes y Al Qaeda en Afganistán capaces de remover las aguas más turbias entre Pakistán e India, las guerras en Centroáfrica... Esos son los problemas, entre otros (como el fracaso del triunfo total del sistema capitalista tras 1991, el liberalismo capitalista desbocado tras la Guerra Fría, sin intervención social del Estado, ha demostrado en 2008 que sólo llevaba a una crisis económica y profunda, que ahonda y ahondará en política y sociedad), esos son los problemas del mundo posterior a la Guerra Fría. Problemas en parte de la reubicación de los Estados tras no estar en ningún bloque, en medio de los tiras y aflojas de los que fueron los líderes de bloques. Problemas de saber que se puede actuar unilateralmente sin recurrir a la ONU con el sentido de no provocar problemas con otro bloque, nadie responderá con sanciones a USA por invadir Irak en contra de las resoluciones de la ONU en 2003, nadie sancionará a Rusia por meter sus tropas en Georgia en 2008, nadie sanciona a Israel por sus aventuras militares más genocidas. Problemas por dar carta blanca a los grandes empresarios del planeta, que han buscado su beneficio sin preocuparse de la sociedad, llevándola a la ruína y al crack bursátil, los propios norteamericanos lo dijeron: la culpa está en los más ambiciosos. Obama lo dijo en su discurso de investidura: "un país no puede prosperar durante mucho tiempo cuando sólo favorece a los que ya son prósperos". Problemas de varias índoles, sin duda, e incluso con nuevas oleadas de espías y contraespías saliendo en los periódicos (como el espía ruso asesinado en Londres), pero que vamos a dejar por hoy para poder dar paso al último informe de esta serie de la Guerra Fría que elaboré. Algunos de los temas aquí comentados, como el de la crisis, Yugoslavia y otros, están tratados en este mismo blog en entradas anteriores. Un saludo y que la cerveza os acompañe.

EL INFORME LA GUERRA FRÍA A TRAVÉS DE CÓMO LA IDEÓ CADA LÍDER DE CADA BLOQUE (y 6)
Conclusiones.

Llegados al final de este trabajo hemos de exponer las conclusiones que nos permiten hacer este repaso general al modo como afrontó cada gobernante la Guerra Fría. Creo que queda patente que esta no fue uniforme durante toda su existencia. Tuvo diversas etapas de diferente carácter. Si bien hubo algunas que parecían desembocar una guerra, otras fueron más esperanzadoras. La mutua desconfianza y las convicciones erróneas de los bandos llevaron a situaciones extremas que nunca llegaron a cristalizarse en una guerra total. Prueba de uno de esos errores de percepción se puede apreciar en la creencia norteamericana sobre la superioridad nuclear soviética. Baste los siguientes datos sobre la evolución del arsenal estratégico nuclear que muestra la cantidad de armas nucleares de ambos bandos durante todo el periodo para comprobar que USA estaba equivocada, ya que eran ellos mismos quienes siempre tuvieron mayor número de armas nucleares estratégicas:

Año 1948: USA - 2 / URSS – 0 (USA tenía armas nucleares desde 1945, pero no eran estratégicas)
Año 1950: USA – menos de 500 / URSS – 0 (en 1949 al menos una no estratégica)
Año 1955: USA – más de 1.000 / URSS – menos de 500.
Año 1960: USA – más de 6.000 / URSS – menos de 500.
Año 1965: USA – cerca de 7.000 / URSS – en torno a 1.000.
Año 1970: USA – más de 9.000 / URSS – más de 2.000.
Año 1975: USA – más de 12.000 / URSS – en torno a 3.000.
Año 1980: USA – cerca de 15.000 / URSS – en torno a 7.000.
Año 1985: USA – entre 13.000 y 14.000 / URSS – en torno a 11.000.
Año 1990: USA – en torno a 13.000 / URSS – cerca de 12.000.
Año 1991: USA – 10.563 / URSS: 10.271

La fuente de estos datos está en las cifras que da la Asociación del Control de Armas, las cuales fueron dadas por el diario El País en el año 2000. Cabe citar en estas cifras que desde 1995 los datos excluyen las cabezas nucleares en reserva o no operativas. El acuerdo START II de 1992 pretendía para 2009 que las armas nucleares estratégicas (estas son las que están montadas en sus misiles y disponibles para ser lanzadas sobre sus posibles objetivos) se redujeran a su tercera parte a contar desde la firma del tratado. Así las cifras continúan (esta vez las cifras posteriores a 2000 las da otra vez el diario El País, ahora de 2009, basando sus fuentes en FAS, SIPRI, Carnegie Endowment y Bolletin of the Atomic Scientists:

Año 1995: USA – en torno a 9.000 / Federación Rusa - en torno a 7.000
Año 2000: USA – 7.295 / Federación Rusa - 6.094.
Año 2001: USA – 6.000 / Federación Rusa - 6.000 (se cumple el START I, que estaba superado por el START II)
Año 2009: USA - 2.200 / Federación Rusa - 2.800 (el START II que expira este año 2009 reclamaba una reducción entre 2.000 y 1.700, así que se puede decir que no se ha cumplido aunque casi se logra, si se tiene en cuenta las elevadas cifras de armas estratégicas, esto es desplegadas en uso, de las que se partía, es un éxito de reducción).

Sin embargo, las cifras no son tan fáciles. Si los presidentes norteamericanos William Clinton (1992 – 2000) y George W. Bush (2000 - 2008), y los presidentes rusos Boris Yeltsin (1991 - 1999 ) y Vladimir Putin (1999 - 2008) supieron reducir sus arsenales estratégicos cumpliendo el START II, lo cierto es que este arsenal es más complejo, pues hay que atender cuáles de esas armas son tierra-tierra y cuales son lanzaderas desde aviones, submarinos u otros vehículos. Igualmente, si en este año 2009 USA tiene 2.200 estratégicas y la Federación Rusa 2.800, hay que sumarles a USA 500 no estratégicas (montadas pero sin posicionar para ser lanzadas, están en facultad de uso pero serían usables desde vehículos) y 6.700 no operativas; y a la Federación Rusa, 2.050 no estratégicas y 8.150 no operativas. Lo que nos da la cifra más real en cuanto a posesión de armas nucleares de 9.400 en manos de USA y 13.000 en manos de la Federación Rusa.

Al acabar el START II en este año el nuevo presidente de USA, Barack Obama (elegido en 2008) ha iniciado conversaciones con el presidente ruso Dmitri Medvédev (elegido en 2008 también) para alcanzar un nuevo acuerdo de reducción de armas nucleares. Obama no desea deshacerse de todas. En declaraciones suyas recientes está de acuerdo con Rusia en que deben tener siempre alguna ya que hay Estados que las conservan o pretenden hacerse con ellas, aún a pesar de poseerlas ilegalmente de acuerdo a los tratados internacionales citados a lo largo de estos informes de Historia sobre la guerra fría que estoy presentando. Así, aunque la República Popular China, Francia, Gran Bretaña o Alemania las tienen conforme a la ley internacional, hay Estados como Israel, Pakistán, Unión India y algún otro que las tienen de forma ilegal, pese a que se les controla. Y aún hay otros que se cree quieren poseerlas y con fines nada tranquilizadores (aunque la enemistad Pakistán-India no es nada tranquilizadora), hablamos ahora de Irán o Corea del Norte. Sea como sea, el START II se completó en 2002 con otro acuerdo, el SORT, el cual pretende alcanzar realmente los propósitos del START II en 2009, esto es: llegar a una cifra entre 1.700 y 2.000 armas nucleares estratégicas por cada una de las partes (USA y la Federación Rusa) para el año 2012. Obama, conjuntamente con Medvédev, pretendería llegar a un nuevo acuerdo este año 2009 para reducir aún más sus armas nucleares. Ha declarado que le parecen excesivas y que sueña con un mundo sin armas nucleares, a pesar de que considere que deben tener unas mínimas por seguridad internacional ante los Estados más irresponsables que las posean o traten de poseerlas.

Pero el asunto de estos informes de Historia es la Guerra Fría y nos remitiremos a ella. Como se ha expuesto, USA estaba equivocada en cuanto a que la URSS tuviera más misiles nucleares que ella misma, sin embargo era una creencia que les llevó a la carrera armamentística tan monstruosa que hemos enseñado en cifras. Aunque bien es cierto que habría que ver de qué clase eran los misiles y cómo se pensaba usarlos, pues también se equivocaron las previsiones cuando, acabada la Guerra Fría, la comisión de control atómico descubrió que los misiles de Francia no habían estado apuntando a la URSS sino a Alemania. Queda claro, de todos modos, que fue EEUU quien en todo momento tuvo la preeminencia nuclear.

Las etapas de la Guerra Fría comenzaron con unas políticas de agresión y configuración de la influencia en el mundo, por parte de ambos bloques. Pasada esta primera fase, que iría hasta 1953. Habría otra etapa que trataría simplemente de impedir el avance del otro bloque dentro de los países del propio bloque, no descartando un posible enfrentamiento frontal, que nunca se dio. Sería la etapa de las políticas de contención y disuasión, que durarían hasta 1962. Estas se prolongarían algo durante la época de Johnson, pero es en ese momento cuando se dio paso a la tercera fase: la distensión, donde ambos bloques pretendían mostrarse fuertes, pero no buscaban ni el enfrentamiento directo, ni soluciones violentas, sino era un caso altamente extremo. Acabaría esta etapa con una última fase muy agresiva por parte de EEUU y llena de reformas dirigidas hacia el pacifismo y las libertades por parte de la URSS. Quizá la URSS terminó a causa de la presión económica de EEUU con sus políticas de rearme, a la cual la URSS no podía seguir bien, ni tampoco parecía desear hacerlo.

Como resultado de todo lo que se vivió en EEUU ha quedado como única vencedora, dándose ahora en ellos una actitud ciertamente algo imperialista, que quizá en el futuro sólo pueda ser contrarrestada por una Unión Europea fuerte, o una China comunista muy liberalizada económicamente y de la cual los pronósticos auguran que será la potencia del mundo en torno a 2050. A pesar de ello, esta etapa imperialista de la que hablamos, la de las actuaciones unilaterales, corresponde sobre todo a la etapa de gobierno de George W. Bush (2000-2008), el nuevo presidente Obama parece querer cambiar la situación y abrirse a un diálogo entre todas las naciones. Por otra parte, los sucesos del 11 de Septiembre de 2001, emprendieron una guerra contra el terrorismo que ha llevado a EEUU a obrar al margen de sus aliados y de la ONU. La política de Reagan de financiar al extremismo religioso en Afganistán ha originado que este se volviese contra EEUU tras la Guerra Fría, al ver en él, igual que en el comunismo, un peligro para las formas de vida islámicas más extremistas. El artífice del atentado contra las Twin Towers no deja de ser Osama Bin Laden, quien, en tiempos de la Guerra de Afganistán, trabajaba para la CIA siendo dogmatizado en su fe, para que combatiera a la Unión Soviética. Si Obama considera que es la hora de USA de irse de Irak (en sui segunda guerra contra USA desde 2003), y considera todo tipo de errores allí, incluso cerrando el campo de interrogatorios (de concentración consideraría yo) de Guantánamo, también considera que a Al Qaeda hay que atacarla actualmente en Afganistán, donde cree que están sus mayores cabecillas (Afganistán está en guerra con USA y sus aliados desde 2001, tras los atentados de New York), es por ello que ha solicitado el aumento de efectivos militares allí.

Las armas nucleares han proliferado en varios países, quizá porque ya no temen las represalias de los bloques, o porque estos ya no les pueden controlar, al no existir más que un bloque. Es sabido que tras el fin de la URSS parte del material nuclear fue vendido clandestinamente a diversos países y personas. En 2002 EEUU y Rusia se comprometieron a reducir sus arsenales nucleares para el año 2012 en 2.200 cabezas nucleares EEUU, y 2.000 Rusia (tratado SORT). Sin embargo, George W. Bush jr, a la vez, defendía su idea de sacar adelante un nuevo paraguas antimisiles en Europa del Este. Plan copiado del viejo plan de Reagan, al que admira, y que fue toda una provocación para gran parte del mundo antes del 11 de Septiembre de 2001. Tal plan se aplazó, pero en 2006 / 2007 logró parte de él al lograr que algunos países del Este europeo, recién entrados en la Unión Europea pero al margen de esta, aceptasen colocar esos misiles estadounidenses en su suelo, tal es el caso, por ejemplo de Polonia. La Federación Rusa lo ha comprendido como una provocación de guerra contra ella y, tras pedir el presidente Putin su retirada y negarse EEUU, el acuerdo de 2002 no sólo corría (y corre) peligro de romperse, sino que Rusia habla de rearmarse a niveles de la antigua URSS. Medvédev hizo estas declaraciones, en el mismo sentido que Putin, antes de iniciar las conversaciones con Obama. Tras hablar con Obama parecen ambos estar de acuerdo en llegar a un nuevo tratado de reducción de armas nucleares. Pero la situación del paraguas antimisiles en Europa es tan delicado, junto con la ampliación de la OTAN a costa de países en la antigua órbita de la URSS, que habrá que estar atentos este año si realmente se llega a un acuerdo tal de reducción de armas nucleares. Es un buen paso que Obama, de momento, hay congelado el proyecto del paraguas antimisiles, entre otras cosas por verlo caro económica y políticamente.

Y nunca hay que olvidar tampoco que cada vez se ve más peligroso que el extremismo islámico use de las armas nucleares algún día, dado su fanatismo y el ver la muerte no como algo negativo sino positivo si es por su religión. Si la URSS y EEUU llegaron a ser racionales en que nunca beneficiaría a nadie la destrucción total (racional entendido como el uso de la razón y el diálogo en cuanto que una victoria que implicase la propia muerte no era una beneficiosa), difícil es combatir en este campo a un nuevo enemigo sin patria, sin frentes y, sobre todo, con la convicción de que morir por su fe es una recompensa y las armas nucleares una ayuda de Dios. La nueva guerra de la que hablaba Nixon ya está aquí, puesto que este extremismo de fanatismo religioso usa del terrorismo internacional y no de frente directo o de territorio específico (pese a existir guerras contra el extremismo islámico en Irak y en Afganistán). Queda preguntarse si EEUU y sus aliados han recapacitado sobre un nuevo modo de responder a la nueva guerra. Máxime cuando varios países se han saltado, o han pretendido hacerlo, el tratado de ni proliferación de armas nucleares (Pakistán, Unión India, Israel, Corea del Norte o Irán). Las armas nucleares son un hecho, si dejasen de existir serían un beneficio a la vida, pero siempre hay un grupo dispuesto a tenerlas, por lo que quizá ahora se plantea cómo aprender a convencer a todos los habitantes de La Tierra que el uso de las armas nucleares no es bueno ni positivo, tal como aprendieron los dos bloques de la Guerra Fría. Esa es, a mi juicio, la clave por la que ninguno de los dos bloques se decidió a emprender la guerra nuclear: se convencieron del poco sentido que tenía una victoria si esta implicaba tu propia muerte.

miércoles, abril 08, 2009

NOTICIA 605ª DESDE EL BAR: EL INFORME LA GUERRA FRÍA A TRAVÉS DE CÓMO LA IDEÓ CADA LÍDER DE CADA BLOQUE (5)


En este quinto informe de seis se aborda el final de la Guerra Fría, ya que la sexta parte son conclusiones y reflexiones. Comieza en 1980 y va hasta el final de la Guerra Fría, el cual este autor lo sitúa en 1991, con la desaparición total de la URSS. Aunque cabe decir que existen varias fechas propuestas por historiadores y analistas políticos que citaré a continuación.

1.-La primera fecha que se propone está a caballo entre 1988 y 1989. En 1988 Gorbachov dio por terminada la Guerra de Afganistán y reconoció derechos de autonomía política para las repúblicas del Pacto de Varsovia que lo desearan, lo que no quería decir independencia de la URSS. Esta situación revolvió a los militares rusos, a la par que provocaba que Estonia, Letonia y Lituania abandonaran la esfera de la URSS, y en 1989 la República Democrática Alemana (RDA) tirará el muro de Berlín y permitiera la libre circulación de personas hacia la República Federal Alemana (RFA), lo que hacia 1990-1991 llevó a la reunificación alemana. No es de olvidar tampoco que es en 1989 cuando Rumanía juzga a su dictador Ceaucescu, junto con su esposa, y los fusilan el 25 de Diciembre de 1989. Lo que en definitiva se resume en la descomposición de la influencia soviética en el Este Europeo. No obstante, también en la República Popular China los jóvenes se lanzaron a las calles de Pekín (Beijing) para pedir libertad en contra de la dictadura comunista, lo que provocó una matanza en la Plaza de Tiananmen. Sin embargo, estos sucesos ni hacían desaparecer los regímenes comunistas, ni el estado soviético siempre en liza con USA por muy aperturista que se hubiera vuelto. Los partidarios de la fecha de 1989, sin embargo, se apoyan en el hecho de la reunión entre Bush y Gorbachov en un buque (el "Máximo Gorki") en las costas de Malta para firmar un acuerdo por el que se enterraba sobre el papel la enemistad entre los dos bloques, el 2 y el 3 de Diciembre. Pero una cosa son las palabras y otra los actos, pese a que ciertamente este acuerdo tuvo efectos sobre la opinión en la esfera soviética que llevaron días más tarde a los de Ceaucescu... El Papa Juan Pablo II, por otra parte, había podido visitar Polonia, lo que revitalizó el movimiento Solidaridad de Lech Walesa en su búsqueda de acabar con el yugo soviético.

2.- Sin embargo, otros historiadores consideran que el papel antes mencionado, junto con los hechos producidos en 1989, sólo cobran relevancia el 21 de Noviembre de 1990. En esa fecha se reunieron más de treinta Estados en la Conferencia para la Seguridad y la Cooperación en Europa, donde firmaron la Carta de París. Esta Carta de París definía las nuevas relaciones internacionales entre los Estados occidentales y los de la esfera soviética. Estos acuerdos, no obstante, se reforzaban con otro acuerdo alcanzado esos mismos días, el Tratado sobre Fuerzas Convencionales en Europa. Este acuerdo buscaba reducir las tropas y misiles convencionales en suelo europeo. USA tenía 350.000 militares, mientras que la URSS contaba con 600.000 en los Estados del Pacto de Varsovia. Ambas potencias debían contar tan sólo con 195.000 a partir de ese acuerdo. Todos estos tratados daban libertades al Este de Europa, pero marcaba desde luego territorios políticos que no se debían pisar. No obstante, ni la OTAN ni el Pacto de Varsovia desaparecían.

3.- Otros historiadores consideran que el final de la Guerra Fría sólo se materializó de Septiembre de 1990 a Enero de 1991. El conflicto abierto por Irak al invadir Kuwait había movilizado a la comunidad internacional hasta el punto de llevar a una guerra convencional e internacional. Kuwait era aliada de USA durante la Guerra Fría, la cual no olvidemos que seguía en marcha en sus últimos estertores, e Irak había simpatizado con la URSS. En una conferencia en Helsinki en Septiembre de 1990 la URSS apoyó las sanciones de la ONU a Irak, lo que daría pie a una serie de advertencias y plazos a Irak para que se fuera de Kuwait. Al no irse se produjo la guerra en Enero de 1991. La URSS dejó hacer a USA y sus aliados. Esta no intervención es expuesta como el ejemplo del final de la Guerra Fría. Sin embargo lo cierto es que la URSS, pese al acuerdo en la ONU, tuvo un sector militar que amenazó de vez en cuando con intervenir contra USA si se excedían en demasía en sus atribuciones con la ONU. De hecho, de septiembre de 1990 a enero de 1991 no se llega antes a los combates porque la situación diplomática no estaba muy clara, no se sabía cómo reaccionaría un sector importante del ejército de la URSS.

4.- Otros historiadores ponen como fecha final de la Guerra Fría el 1 de Julio de 1991, fecha en la URSS da por desaparecido el Pacto de Varsovia, ante los hechos evidentes de las revoluciones democráticas del Este de Europa en 1989-1990 y de la reunificación de Alemania. Esto se confirmaría el 31 de ese mes de Julio con la firma entre Bush padre y Gorbachov del START I para reducir armas estratégicas, y finalmente para remarcar el final, pese a que un referendum soviético en marzo de ese 1991 aseguraba que los soviéticos deseaban seguir en la URSS, lo cierto es que Ucrania, Rusia y Bielorrusia se declaraban agenas a la URSS poco después. Tras los acuerdos internaiconales de Julio citados, quizá llegados a ellos ante los urgentes problemas internos de la URSS que debía atender Gorbachov (necesitaba ganar tiempo y espacio para moverse), en Agosto se dio un golpe de Estado contra el propio Gorbachov. Tras días y semanas confusos donde el presidente estaba secuestrado por los militares golpistas, y donde hubo confusiñon hasta el punto de bombardear con tanques la Duma, apareció Boris Yeltsin como rescatador de Yeltsin. Sin embargo no le devolvió el poder, sino que se lo quedó con la idea de acabar con la dictadura e instaurar una democracia al estilo occidental. Para ello debía enfrentarse a todo el cuerpo más duro de militares y funcionarios soviéticos, lo que no era fácil. El 25 de Diciembre de 1991 se daba definitivamente acabada la URSS, y con ella todo atisbo de continuidad de la Guerra Fría. Gorbachov dimitía en favor de Yeltsin, aunque esos meses estuvo "maniatado" políticamente. Yeltsin firmó el START II en 1992 y confirmó a Rusia dentro de un nuevo orden político al estilo occidental, aunque endeudado, en crisis de todo tipo y con corrupción. Sobre 1993-1994 hubo un repunte de volver a la Guerra Fría, pero sólo fue un aspaviento. La federación Rusa ha evolucionado hasta hoy recuperándose de su debacle de 1991. Cada vez se hace más fuerte, y cada vez, también es cierto, parece querer reclamar una posición de fuerza frente al resto de Europa, sobre todo frente a antiguos miembros de la URSS (Georgia, Ucrania...).

Y como imagen habría muchas significativas, pero quizá de las más famosas están las de la caída del Muro de Berlín en 1989. Esta que os expongo es una de ellas.

EL INFORME LA GUERRA FRÍA A TRAVÉS DE CÓMO LA IDEÓ CADA LÍDER DE CADA BLOQUE (5)

Hacia el final de la Guerra Fría.

Los sucesores de Breznev en el gobierno fueron breves en su gobierno. Fueron Yuri Andropov, de Noviembre de 1982 a Febrero de 1984, y Konstantin Chernienko, de Febrero de 1984 a Marzo de 1985. Sus breves gobiernos, por causas mayores (murieron), se unió a la crisis económica creada con la carrera armamentística y la guerra en Afganistán, así como el desprestigio internacional que les estaba valiendo esa guerra. La URSS no daba nuevas direcciones a la política internacional, por incapacidad, y aún se permitía dar respuesta al boicot occidental a las Olimpiadas de Moscú de 1980 no acudiendo, ni permitiendo acudir a los miembros del Pacto de Varsovia, a las Olimpiadas de Los Angeles (EEUU) de 1984.

La siguiente etapa que se abrió tras romperse la política de distensión fue lo que se llamó un recalentamiento de la Guerra Fría. Este recalentamiento y reanudación de varias tensiones se vivió en la década de 1980’, la última de la Guerra Fría. Los soviéticos la protagonizaron en principio con las políticas ya citadas de Breznev, Andropov y Chernienko. A partir de 1985 tendrían a un líder nuevo y joven que traería nuevas ideas y conceptos a la URSS. Pero de él hablaremos más tarde. De momento comentaremos el liderazgo de EEUU. La década se inició con un retorno al gobierno de los republicanos. El nuevo presidente era Ronald W. Reagan, quien gobernó de 1980 a 1988. Nada más comenzar su presidencia declaró no querer resignarse a ver como EEUU perdía su hegemonía en el mundo y su defensa de los principios americanos de libertad. De este modo se inició una llamada Doctrina Reagan que suponía una política internacional agresiva, aunque sin participar frontalmente en guerra alguna, para evitar otro Vietnam. Estaba convencido de que el terrorismo internacional era en realidad una forma nueva de guerra propagada por el comunismo. Por ello inició lo que se ha conocido como Guerra Encubierta, por todo el Tercer Mundo las fuerzas de la CIA actuaron contra el comunismo de diversos modos e incluso se financió y apoyó a diversos regímenes pese a ser dictatoriales. Este análisis de nueva guerra está muy en consonancia con el de Nixon en su libro “La verdadera guerra”, y no deja de ser llamativo que sea el propio Nixon el que defiende en ese libro las iniciativas de Reagan, a la vez que critica las políticas de Carter. Reagan utilizó el extremismo islámico contra el comunismo, lo alentaba anímicamente, y lo financiaba o ayudaba en lugares como la Guerra de Afganistán o en el régimen de los ayatoláhs de Irán (a los que vendía armas de modo secreto, lo que fue un escándalo conocido como Irangate). Mandó a la CIA a Afganistán, a Angola, a Etiopía, a Mozambique y a Camboya. Por supuesto Centroamérica fue un objetivo central, pues no quería que se extendiese el comunismo por América, como ocurrió con Cuba, ya que podrían ser peligrosos aliados de la URSS. Nicaragua, El Salvador y Guatemala vieron recrudecerse sus conflictos cuando Reagan decidió apoyar a los contrarrevolcionarios (la Contra nicaragüenses). O incluso invadió la isla de Granada cuando triunfó allí una revolución comunista. Consideró que Libia patrocinaba el terrorismo comunista, por lo que bombardeó Trípoli y Bengasi como represalia, aunque fue un acto fallido de intentar matar al dirigente Gadafi, el cual era considerado como el principal culpable. En este sentido también actuó en el Líbano, para liberar a unos rehenes norteamericanos en Beirut. En otras palabras, Reagan había traído de vuelta una política agresiva que estuvo a punto de provocar una III Guerra Mundial en varias ocasiones, cosa que llegó a escandalizar al propio Congreso norteamericano.

En cuanto a la reducción de armas nucleares, planteada por la URSS, Reagan la rechazó en las conversaciones del programa START. Reagan, por el contrario, llevó a cabo una política de rearme. Buscaba obtener unos misiles de gran precisión capaces de acabar con los sitios de mando y los silos enemigos. Esto, sin duda, creaba un desequilibrio entre los bloques que podía llevar al desencadenamiento de un ataque nuclear preventivo, de parte soviética, par obtener alguna ventaja en lo que parecía ser una guerra inevitable. Estos misiles eran los Pershing II y los misiles de crucero Cruise. A partir de 1983 los instaló en sus bases europeas, lo que provocó muchas reacciones antiamericanas y anti-OTAN en toda Europa occidental, que se veía a sí misma como el escenario de una futura guerra nuclear. Este programa de rearme se llevó a cabo sobre todo a partir de 1985. Antes había existido una cierta reducción de cabezas nucleares (superada con creces en el rearme posterior). Pero esa reducción no era altruista. Se consideraba que los misiles soviéticos tenían una doble carcasa que protegía las cabezas nucleares, por lo que era preciso atacarlas con dos misiles americanos que les impactaran en vuelo para neutralizarlos, lo cual era difícil, en caso de un ataque soviético. Por eso se buscaron los misiles de precisión Pershing II y Cruise (llamados los MRBM de nueva generación, o sea: misiles antibalísticos) y se llevaron a Europa. El posible ataque debía ser atajado sobre cielo europeo y no americano, pues ya se ha dicho que se sospechaba que la URSS era superior en misiles tierra-tierra y los lanzarían desde sus territorios y no desde sus transportes. Esto realmente hacía de Europa el más posible escenario de un conflicto nuclear. A la vez, Reagan propuso lo que se llamó Paraguas Nuclear. Esto era colocar en sus satélites espaciales una serie de misiles nucleares que apuntaran objetivos soviéticos y que pudieran interceptar misiles enemigos. Era un proyecto caro y complicado técnicamente, las instituciones democráticas norteamericanas impidieron la realización de tal proyecto. Todas estas provocaciones habían estado a punto de provocar una guerra nuclear en 1983, cuando los soviéticos derribaron en su espacio aéreo a un avión surcoreano, el cual interpretaron como un tanteo americano de los sistemas de radares soviéticos, con vistas a lanzar un ataque. Durante toda la etapa Reagan la guerra no se produjo por dos motivos: los problemas internos de la URSS y la enorme contención y paciencia de los líderes soviéticos.

Todo el proyecto agresivo de Reagan era enormemente caro, por otra parte. Si en 1980 encontró que el gasto de EEUU en defensa era de 136.000 millones de dólares, él los ascendió a 244.000 en 1985. EEUU siempre había tenido unos topes en los gastos de defensa anualmente, Reagan hizo caso omiso de ellos. Su principal labor era la defensa entendida agresivamente, por lo que el gasto tenía un fondo ilimitado y prioritario. Para 1985 comenzó a ser habitual que EEUU tuviese déficits habituales por valor de 200.000 millones de dólares (que era el equivalente al 5-6 % del producto interior bruto). La deuda pública alcanzó en 1987 al histórico valor del billón de dólares, siendo el gasto militar el principal causante de tal deuda.

Su sucesor, el republicano George Bush, presidente de 1988 a 1992, heredó la deuda económica y llegó a pasarla a su sucesor, el demócrata Bill Clinton (presidente de 1992 al 2000), que pudo saldarla definitivamente en su mayor parte. George Bush continúo la política de Reagan. Se basó en la defensa de los intereses norteamericanos, invadiendo, por ejemplo, Panamá en 1989. O bien iniciando una guerra frontal y abierta, por primera vez en mucho tiempo, contra Irak. Este país había invadido Kuwait y suponía una desestabilización de la zona que ponía en peligro tanto el comercio de petróleo como el equilibro político, ya que Irak tenía algún apoyo soviético. La I Guerra de Irak se llevó a cabo con el respaldo de la ONU en 1990, aunque los combates acabaron rápidamente en 1991. Fue rápida pero exitosa para los intereses norteamericanos. La URSS había tenido algún recelo, pero no intervino en ella definitivamente, tenía otros problemas de orden interno que finalmente acabarían con la desintegración del bloque soviético, con la URSS y con la Guerra Fría. Paradójicamente, la I Guerra de Irak había visto usarse por primera vez los misiles de alta precisión Pershing y Cruise, así como los Tomahawk. La guerra demostraba que EEUU podía, y estaba dispuesta, a afrontar cualquier guerra y conflicto por defender sus intereses. No dejó indiferente, tampoco, que uno de esos misiles de alta precisión acertara, en otro conflicto de carácter balcánico, en la década de 1990, en una embajada china, lo que enfrió por un tiempo las relaciones EEUU-China, el asunto fue explicado como un error de los sistemas de espionaje a la hora de marcar objetivos.

Sin embargo, Bush logró sacar adelante con su homólogo soviético Gorbachov el proyecto START I de reducción de armas estratégicas el 31 de Julio de 1991, el cual tuvo que ser revisado tras desaparecer ese mismo año la URSS (Gorbachov probablemente necesitaba de calma política en la Guerra Fría para poder atender a los propios problemas de la URSS que comentaremos más adelante). El programa START II de reducción de armas estratégicas se firmó entre George Bush padre y Boris Yeltsin (nuevo presidente de la recién nacida Federación Rusa que acabó con la URSS) el 16 de Junio de 1992, y concedía un mayor número de reducción de armas nucleares que el anterior START I. El START II vence su fecha de cumplimiento en este año 2009 y prometía reducir en una tercera parte las armas nucleares estratégicas.

Ante esta beligerancia estadounidense en la década de 1980’, ya hemos visto como reaccionó la URSS con Breznev, Andropov y Chernienko. Pero ahora hemos de tratar al último de sus líderes: Mijail Gorbachov, que gobernó de 1985 a 1991. Este líder traía consigo ideas nuevas para guiar a la URSS. Inició una nueva política económica que debía solucionar los problemas, en este terreno, de la URSS. Aparte de introducir reformas y pedir algunas ayudas a determinados países, intentó convencer a EEUU de no continuar la política de rearme, pues precisamente la carrera armamentística había endeudado e gran cantidad a la URSS, prácticamente hasta arruinarla. El proyecto americano de colocar misiles en el espacio, la conocida Guerra de las Galaxias (programa START), o bien satélites que teledirigieran misiles, debía ser contestado por la URSS para no estar en una clara desventaja militar. Pero intentar igualarse a EEUU en este sentido suponía un esfuerzo económico que no era posible. Además, la tecnología comenzaba a no estar a la altura de la occidental, máxime cuando los servicios secretos americanos habían logrado que los servicios secretos soviéticos adquiriesen tecnología defectuosa que creó diversos problemas, como el incendio de un oleoducto que llevaba petróleo de Siberia a Europa. Además, Gorbachov deseaba una transparencia en su gobierno y ciertas libertades de las que la URSS todavía no había gozado. Se centraba más en la URSS que en la política de Guerra Fría. En su libro Perestroika. Mi mensaje a Rusia y al mundo entero, Gorbachov se mostraba más preocupado por la pervivencia de la Humanidad que por el desarrollo de una Guerra Fría que pudiese desembocar en una guerra nuclear. Consideraba un error la carrera armamentística y proponía un desarme total de las armas nucleares. Los principales objetivos soviéticos serían entonces alcanzar ese desarme total, avanzar por la mejora del Tercer Mundo y evitar en la medida de lo posible el avance de los problemas medioambientales, que ya empezaban a ser preocupantes con situaciones como el agujero en la capa de ozono y su consecuente recalentamiento de La Tierra. Coherente con estas ideas, acabó con la Guerra de Afganistán en 1988, retirando las tropas soviéticas, lo que no dejaba de ser una derrota militar en ese frente. Y comenzó a elaborar una reforma constitucional que otorgaría a las Repúblicas soviéticas y a los países satélites elegir su destino político propio. En este sentido mejoraron las relaciones con China, que ya no sentía amenazada su soberanía. Estas reformas y este aperturismo hizo que se derribase el muro de Berlín en 1989, unificándose Alemania de nuevo en 1990. Que se independizasen Estonia, Letonia y Lituania, haciendo un efecto dominó que llevó al final del Pacto de Varsovia y de los regímenes comunistas del Este de Europa. La vieja guardia comunista recelaba de todos los cambios y creían que la URSS se volvía vulnerable frente a occidente, por lo que la URSS no ejerció mucha presión en la I Guerra de Irak. En 1991 un golpe de Estado provocó el secuestro de Gorbachov por varios militares comunistas, fue rescatado por Boris Yeltsin, aunque al precio de dar otro golpe de Estado contra el comunismo, esta vez, imponiendo el final de la URSS y de la Guerra Fría. Nacería la Federación de Repúblicas Rusas, que se organizó, en medio de la ruina económica y social, como los sistemas político-sociales de occidente. Era, sin duda, la victoria de EEUU en la guerra sin haber llegado a ninguna guerra nuclear, afortunadamente. La URSS dejó de existir el 21 de Diciembre de 1991. Hay que decir que Bush y Gorbachov llegaron a firmar un acuerdo por el que daban fin a la Guerra Fría en 1989, lo que daba vía libre a permitir las reformas que llevarían al final del Pacto de Varsovia. Este acuerdo no debe ser tomado como el final auténtico, pues cabe mencionar el debate previo a la I Guerra de Irak, que era una especie de pequeño repunte de los conflictos de la Guerra Fría.

martes, abril 07, 2009

NOTICIA 604ª DESDE EL BAR: EL INFORME LA GUERRA FRÍA A TRAVÉS DE CÓMO LA IDEÓ CADA LÍDER DE CADA BLOQUE (4)


Cuarta entrega de estos seis informes sobre la Guerra Fría a través de sus líderes norteamericanos y soviéticos. En esta ocasión hemos llegado a la etapa de 1964 a 1980. Es una etapa donde la Guerra Fría encontró sus vías de distensión evitando una gran confrontación, como había ocurrido el peligro de ocurrir en Berlín, en Corea y en Cuba hasta entonces. ¿Cómo se logró la distensión? Pues con mucha diplomacia, a veces tirante, una gran actividad de espionaje y contraespionaje, colaboraciones esporádicas en determinadas cuestiones económicas o políticas y, sobre todo, desahogando sus tensiones militares interviniendo uno y otro bloque en diversos lugares militarmente, lo que era un protagonismo caliente de la Guerra Fría sin entrar en un enfrentamiento directo las dos potencias líderes, siempre "pegándose tiros indirectamente"... ahora bien, los muertos son los muertos fuesen los tiros directos o indirectos políticamente hablando. Las zonas de interés estuvieron centradas en países del Tercer Mundo, sobre todo, así hay conflictos bélicos con intervención de unos y otros en Oriente Próximo (guerras de Los Seis Días, Yon Kippur), Vietnam (de la que este blog ya habló a través de las fotos de Robert Capa en la Noticia 24ª, e incluso en la 28ª y esporádicamente en otras, no descarto en el futuro tratarla más exahustivamente), Camboya, Laos, Angola (agentes cubanos), Mozambique (África en general), Bolivia, Colombia, Guatemala, Panamá, El Salvador, Honduras, Isla Granada, Cuba, Nicaragua (de la que en este blog se hizo un informe muy completo en las Noticias: 30ª, 31ª, 32ª, 33ª y 34ª) y otros lugares de América, o incluso Afganistán (la URSS la invadió en 1979).

La fotografía que muestro es de la Guerra de Vietnam (la cual tiene su origen en la guerra de descolonización contra Francia en los 1950', las intervenciones de la CIA en los 1950' y los primeros asesores militares estadounidenses en los primeros 1960', pero que por lo general, por el volumen de militares e implicación se suele situar en 1964 hasta 1973, aunque en realidad en esa fecha se fue derrotada USA, la guerra en sí no acabó hasta 1975, cuando Vietnam del Norte unificó del todo Vietnam del Sur, formando un único Vietnam). El uso de helicópteros en las estrategias norteamericanas fueron plenamente desarrollado en esta guerra, revelándose esta máquina de guerra imprescindible para operaciones rápidas y en lugares difíciles para acceder por motivos cualesquiera. En este caso se puede ver tropas aerotransportadas a lo que parece una colina. El helicóptero ya había sido tratado de inventar por Leonardo Da Vinci en 1490, sin pruebas de que tuviera éxito. Sin embargo se sucedieron diversos experimentos al respecto durante el resto de los siglos, sin éxito, llegando incluso a crearse el nombre helicóptero en 1863. El primer helicóptero que logró volar lo hizo en Argentina en 1916, pero tenía deficiencias al no ser controlable. El español Juan de la Cierva inventó el autogiro en 1923, con un motor articulable que se transformaría en algo básico para inventar posteriormente un helicóptero mínimamente operativo. Así en los 1930' los helicópteros seguían siendo experimentales. Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) los alemanes NAZIS llegaron a crear un modelo útil para muy pequeñas operaciones, mínimas. Sin embargo, los rusos, el ingeniero Sikorsky en concreto, lograron crear en 1942 un helicóptero funcional y satisfactorio. Por ello la Armada Norteamericana comenzó a proveerse de estos Sikorskys en masa, aunque no fueron decisivos en combate. En 1945 USA tenía una escuela de pilotos de helicópteros y en 1946 creaban hasta lineas civiles de estos aparatos. Fue en la Guerra de Corea (1950-1953) cuando los norteamericanos comenzaron a usarlos en masa con fines bélicos, lo que los desarrolló técnicamente, sobre todo con fines sanitarios. En Vietnam desarrollaron sus posibilidades técnicas, bélicas (ya no sólo sanitarias), y estratégicas... las cuáles han ido en aumento hasta la actualidad (su punto culminante está en las guerras de los 1990' y en Irak, con los Black Hawk). Sin más, la parte cuarta de seis:

EL INFORME LA GUERRA FRÍA A TRAVÉS DE CÓMO LA IDEÓ CADA LÍDER DE CADA BLOQUE (4)

1964 – 1980.

Kennedy fue asesinado en 1963 y le sustituyó su vicepresidente Lyndon B. Johnson, el cual fue presidente de 1963 a 1969. En líneas generales continúo la clase de política que había iniciado Kennedy, sólo que desde la crisis de los misiles de Cuba los asuntos internacionales eran tratados de otro modo diferente, el de la distensión. Además, China conseguiría su primera bomba atómica en 1964. Su política llevó a cabo muchas reformas sociales de carácter interno (la Ley de los Derechos Civiles, Leyes de Voto, Ley de Igualdad de Oportunidades, Control de la Calidad de las Aguas, etcétera). La mejora del Estado del bienestar tenía que acabar, forzosamente, con pretensiones revolucionarias internas, pues se veía el activismo pacifista hippie, en auge en aquel periodo, como una nueva forma de revolución anarquista o socializante. Más aún tras las revueltas en 1968 vividas en diferentes países. Pero esta política requería una gran inversión económica. Ese aspecto fue el que dificultó su actividad internacional, ya que durante su gobierno, EEUU se involucró cada vez más en la Guerra de Vietnam, intentando evitar allí el triunfo del comunismo, pues se entendía que si lograba triunfar se expandiría por toda la región de Asia Oriental, lo que sería un peligro para EEUU desde su parte oeste. La guerra no fue declarada oficial pero existía. Se mandaban cada vez más militares y recursos que se enfrentaban a tácticas guerrilleras que resultaban más efectivas que la tecnología americana. El gasto de la administración se disparó, lo que en parte acabó con su carrera como presidente. La guerra había supuesto un coste, de 1962 a 1973, de 494’3 millones de dólares, lo que era un 12% del producto interior bruto norteamericano. Sólo cuatro guerras les habían costado más de 80 millones de dólares, la primera y la segunda guerras mundiales, la Guerra de Corea y la propia Guerra de Vietnam. Con todo, en 1969, EEUU pudo tener un superávit económico. Sólo en 1969 había en Vietnam 550.000 soldados norteamericanos ayudando a Vietnam del Sur en la lucha contra el comunismo en una guerra sin frentes de combate definidos. Johnson se centró en esta lucha, aunque no ignoró mandar pequeñas misiones a determinados países para evitar el triunfo revolucionario peligroso para la supervivencia de EEUU. Así por ejemplo actuó con la CIA, con asesoramiento o con pequeñas misiones, en lugares como Bolivia y países centroamericanos, africanos y asiáticos. En cuanto a las armas nucleares, Johnson vio en ellas un peligro destructivo de tal magnitud que se podría destruir con ellas varias veces el planeta, como este peligro no era irreal, como se demostró en la crisis de 1962 con Cuba, era preferible no seguir acumulando armas nucleares, pese a que la paz se basara en ellas, paradójicamente, bajo la amenaza de una mutua destrucción total garantizada si llegaba a existir un conflicto entre los bloques. Además, estas armas estaban creando múltiples reacciones populares y sociales contra ellas. El 1 de Julio de 1968, EEUU y la URSS lograron un compromiso internacional recogido en el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares. Este tratado se basaba en el compromiso de no adquirir ni fabricar tales armas aquellos países que en el momento del tratado no las tuviesen ya. De este modo se aceptaba la posesión de estas armas por parte de países como China, por ejemplo, pero se pretendía evitar crear de La Tierra un objetivo nuclear en sí, por tener todo el planeta armas y recelar unos de otros. Sin embargo, tras la caída de la URSS en 1991, diversos países han vulnerado, o han intentado vulnerar, este tratado: Irak en 1991, Corea del Norte e 1994 y en 2003 (y presumiblemente en 2009), Libia, Israel, Unión India y Pakistán [e Irán desde 2005/6].

El sucesor de Johnson en la presidencia norteamericana fue el republicano Richard Nixon, que ejerció como presidente de 1969 a 1974. Aunque había renovado su cargo en 1972, hubo de dimitir a causa de una política de juego sucio y antidemocrático al espiar al partido político opositor, al Partido Demócrata, durante la celebración de una convención de tal partido citado, en el edificio Watergate. Nixon ganó las elecciones de 1968 con el 31’8 % de los votos, obteniendo su opositor demócrata, Hubert Humphrey, el 31’2 %. Nixon se presentaba con el programa de acabar la intervención en Vietnam, aunque realmente era Robert F. Kennedy, asesinado en 1968, quien mantenía ideas pacifistas al respecto y quien tenía posibilidades de ganar con una amplia mayoría. Su acción en Vietnam durante su primera legislatura resultó un cierto engaño a EEUU, pues mientras se le informaba de una cosa en realidad se hacía la contraria. Nixon, como Eisenhower, Kennedy y Johnson, tenía miedo de la expansión del comunismo por Asia. Por ello buscó lo que él llamaba “paz con honor”, esto era retirar las tropas norteamericanas a la vez que se fomentaba una mayor intervención del gobierno de Vietnam del Sur de asumir todas las tareas y esfuerzos en la guerra. En otras palabras, la guerra debía continuar. La fuerza aérea fue reforzada y se multiplicaron los bombardeos estratégicos. Estos bombardeos crearon unas rutas guerrilleras que acabaron a la larga haciendo lo que se temía que ocurriera, el comunismo avanzó hacia Laos y Camboya. EEUU actuó en estos países de modo encubierto y nunca oficialmente. En 1973 EEUU firmaba su retirada de Vietnam en París. La guerra acabó siendo asumida por Vietnam, que definitivamente se hacía comunista al unificarse a Vietnam de Norte en 1975, Laos y Camboya fueron los siguientes focos de expansión comunista. 56.000 es el número total sólo de norteamericanos muertos en el conflicto. Nixon siguió unas líneas políticas de distensión internacional. Apoyaba y fomentaba el mantenimiento de todo régimen no comunista, o al menos antisoviético. En este sentido apoyó a Israel en la Guerra del Yon Kippur (1973), apoyó el golpe de Estado de Pinochet en Chile (1973), intervino con pequeñas misiones y apoyos en varios países de Centroamérica, mandó diversas misiones secretas a varios países del Tercer Mundo con guerrillas revolucionarias dentro de sí… No obstante, en su libro La verdadera guerra, piensa que la guerra futura es a base de guerrillas y golpes terroristas, así como de actos encubiertos para derrocar regímenes, ya que una guerra nuclear no beneficiaría a nadie, y ya que EEUU se ha visto en dificultades por la guerrilla vietnamita (los ataques frontales los vencería EEUU, pero no los ataques sin frente alguno)(1). Aunque la medida más sorprendente fue su visita a China en Febrero de 1972. Nixon había comprendido las diferencias entre China y la URSS, por lo que entendió que, pese a ser comunistas, estos podían ser un aliado antisoviético si se llegaba a dar un conflicto, dado el sentido soberanista y nacionalista de los comunistas chinos. Se debían estrechar lazos económicos con China para mantener cierta amistad que los mantuviese como neutrales entre los conflictos URSS-EEUU, y a la vez para fomentar los recelos URSS-China, los cuales harían que la URSS tuviera que ocuparse de fomentar una defensa doble: frente a EEUU y frente a China (que además hacía frontera con la URSS). Eso logró desbloquear las conversaciones sobre desarme con la URSS, congeladas desde 1969. Así, en el año de 1972, se llegó a un tratado llamado SALT I (Strategic Arms Limitation Talks I). Se acordaba limitar los sistemas de misiles antibalísticos (ABMs, que defendían los centros de mando y los silos propios) y congelar por cinco años el número de misiles, además de transferir tecnología a la URSS y llegar a un trato comercial de cereales con esta. No obstante este trato no era tan generoso. Como Nixon dice en su libro La verdadera paz, él estaba convencido, y su convencimiento se ha pasado a prácticamente todos los análisis de la Guerra Fría (pero que deberían ser revisados o replanteados), de que los soviéticos eran superiores en armas nucleares lanzadas tierra-tierra. EEUU tenía un gran arsenal, pero este se basaba en bombas atómicas que habrían de ser lanzadas desde aviones o submarinos. Por ello la URSS podía ser superior ya que no necesitaban desplazar transporte alguno (con las dificultades de que obtuviese un éxito) para lanzar un ataque. Nixon intentó limitar la producción de misiles en ambos bloques, con la idea de hacer que sus propios misiles pudieran ser de cabezas múltiples, esto es: que una bomba nuclear lanzada pudiera diseminar diversas otras en su caída.

Gerald Ford, vicepresidente de Nixon, sustituyó a este cuando tuvo que dejar la presidencia por el caso Wartergate. Ejerció de 1974 a 1976. Precisamente, su indulto a Nixon hizo que no fuera elegido presidente en las primeras elecciones a las que se presentaba para tal cargo en 1976. A consecuencia de todos los hechos que se habían ido sucediendo en el mundo desde la década de 1960’, se entendió que el mundo de la Guerra Fría había cambiado. Ya no era tan bipolar entre dos bloques, sino que ahora surgían con fuerza montones de No Alineados, y de alineados que tenían matices a su alineamiento, derivados de cuestiones soberanistas. Además, la derrota en la guerra de Vietnam y la crisis económica iniciada en 1973, hizo que EEUU se dedicara simplemente a una distensión basada en pequeñas misiones en los países en vías de desarrollo susceptibles de caer en la influencia soviética, así como en el patrocinio de las guerrillas o sectores anticomunistas del país en concreto. A lo sumo, alcanzó la denominada Declaración de Helsinki, en 1975, con la URSS, en ella se hablaba de “relaciones de amistad y cooperación interestatales”, evitando decir su equivalente soviético: “coexistencia pacífica”.

Diferente sería la gestión de su sucesor en el cargo, el demócrata James E. Carter, presidente desde 1977 a 1980. Su política de distensión siguió las líneas puestas por Nixon y Ford, pero no actuó en tantos asuntos como ellos, centrándose más en los problemas internos de EEUU y en los problemas de los derechos humanos en el Tercer Mundo. No tenía un programa definido de política internacional, por lo que desconcertó e irritó a muchos países, pese a que hizo una gran labor por el Tercer Mundo. Probablemente era consciente de que la URSS trataba de atraerse a las naciones más pobres en simpatía, sobre todo porque de estas salían muchas materias primas que usaban los países más desarrollados. Estas podían fortalecer a la URSS y debilitar a occidente, si la URSS lograba tratos de favor con estas naciones. Carter usó de la diplomacia y las ayudas al desarrollo como respuesta, y no tanto la intervención militar. Cuando la usó fue para apoyar a regímenes poco acertados, no pudiendo impedir el triunfo de la revolución sandinista en Nicaragua, que expandió la inestabilidad en Centroamérica, o el triunfo de una revolución de islamismo extremista en Irán, el de los ayatolás, que quitaba de en medio a un aliado de los norteamericanos, el Sha. En cuanto a las armas nucleares trató de alcanzar un acuerdo de reducción de armamentos con un SALT II, cuyas conversaciones se prolongaron en Helsinki hasta 1979. Los acuerdos no satisfacían a nadie. El Senado americano se negó a ratificarlos y, para colmo, la URSS invadía Afganistán, por lo que EEUU boicoteó los Juegos Olímpicos de Moscú de 1980 con su ausencia y la de algunos de sus aliados. Además, retiró la ayuda de tecnología y la venta de cereales a la URSS. La política de distensión quedaba rota.

Durante todos esos gobiernos (Johnson, Nixon, Ford y Carter) la URSS fue gobernada por Leonidas Breznev, quien gobernó de 1965-1966 a 1982, por lo que también gobernaba durante los dos primeros años del gobierno del presidente norteamericano Ronald Reagan. Breznev suponía, frente a lo que había sido Krushov, un cierto retroceso en la política algo aperturista de este. Así por ejemplo tuvo mano dura durante los sucesos de Praga de 1968, cuando Checoslovaquía, cpomo Rumanía en los 1950', pretendía liberarse del yugo soviético. Aunque a pesar de esta mano dura llegó a crear en 1977 una constitución nueva para la URSS, donde se definía a los ciudadanos soviéticos de cualquiera de sus Repúblicas como un solo pueblo, el pueblo soviético. Pese a los avances comentados con los tratados SALT I y SALT II, lanzó a la URSS a una cierta carrera nuclear y armamentística siempre que los plazos de los tratados se lo permitían. Además, esta política le daba cierta preeminencia en países estratégicos como Angola, Mozambique, Cuba, Vietnam y otros, al poder presentarse como superpotencia protectora de su soberanía y de los intereses de sus pueblos. Aunque era básico, en su estrategia de llevar la Guerra Fría, ganarse la simpatía de los países en vías de desarrollo; primero para explotar el modelo soviético y tener más alianzas, y segundo, más importante aún, para poder disfrutar de sus materias primas y recursos en unos tratos comerciales de preferencia que ayudaran a las necesidades soviéticas y excluyera e enriquecimiento de las potencias occidentales con ellas. Dentro de una política de distensión, Breznev proclama en 1975, en Helsinki, que la URSS trabajaba para alcanzar la paz, pues la Guerra Fría era en realidad una auténtica guerra en diferentes regiones del mundo. La URSS buscaba terminar con las tiranteces internacionales y crear relaciones estables de paz. En este sentido, la Constitución de 1977 declaraba la tendencia hacia la “política leninista de paz”, a la vez que por robustecer la seguridad de los pueblos y las relaciones internacionales. La palabra guerra, aunque fuera dentro de Guerra Fría, comenzó a ser suprimida en el bloque soviético, y preferiblemente sustituida por la de paz. Todas estas ideas estaban impregnadas de la idea de Lenin sobre la coexistencia pacífica. Por ello Breznev se presentaba ante el Tercer Mundo como defensor de sus derechos, ante lo que ellos consideraban ataques a la paz por potencias o clases sociales imperialistas. La URSS se comprometía a ayudar a esos pueblos a alcanzar una paz, lo que significaba a asesorarles si era necesario en cuestiones militares, y en algún caso a ofrecerles protección, como hizo con Vietnam ante la disyuntiva de caer bajo la influencia de EEUU o de China. La distensión funcionó bien dados los pensamientos americanos ya comentados y los de Breznev. Como ya se ha dicho se llegó a ciertos acuerdos beneficiosos como el SALT I. Pero las ideas de “política leninista de paz”, y e fracaso del SALT II, hizo que la URSS invadiera Afganistán en 1979. Allí se había creado un gobierno comunista que, nada más proclamarse, originó una revuelta islámica contra él. La URSS se presentó como protectora de ese gobierno enviando tropas. Afganistán tenía sus fronteras con la misma URSS, y a esta no le convenía otro Estado antisoviético unido a él. Por esa razón se presentó como salvadora de la opresión al pueblo enviando a sus tropas, pese a la protesta internacional. La guerra de Afganistán se convertiría en un Vietnam para la URSS. Los movimientos extremistas religiosos anticomunistas eran financiados y auspiciados por EEUU, en parte, ya que aprovechó la ocasión al comprender que Afganistán podía ser otro Vietnam, por lo que la URSS se debilitaría como lo hizo EEUU. Además eso rompería la sensación internacional que la URSS intentaba lanzar como protector del Tercer Mundo. La política de distensión, por otra parte como ya se ha dicho, quedaba rota, ya que la URSS intentaba abiertamente expandir y reforzar el comunismo a un país que hasta entonces no era comunista, pese a haberse formado un gobierno comunista propio, desembocante de la guerra. La ayuda de EEUU a la guerrilla islamista por medio de la CIA y armas, les fue contraproducente al acabar la Guerra Fría. De estos islamistas nacería Al Qaeda, enemigo vital de EEUU y el mundo no musulmán, y el musulmán sin sus ideas. Osama Bin Laden se formaría en esta guerra al servicio de la CIA.

[1] Es de destacar que desde el ataque terrorista a las Twin Towers de New York, el 11 de septiembre de 2001, este libro ha sido comentado por varios analistas y es mencionado actualmente en diversas páginas electrónicas de Internet. No obstante el planteamiento de la banda terrorista Al Qaeda y sus seguidores son ataques terroristas contra EEUU y sus aliados en todo el planeta, así como la acción guerrillera en Irak y Afganistán, pese a que en Irak el comienzo de la II guerra en Irak iniciada en 2003 no tuviera que ver con ellos, aunque fueron usados como excusa por el presidente norteamericano George W. Bush (2000 – 2008).

lunes, abril 06, 2009

NOTICIA 603ª DESDE EL BAR: EL INFORME LA GUERRA FRÍA A TRAVÉS DE CÓMO LA IDEÓ CADA LÍDER DE CADA BLOQUE (3)

Si hubo un momento en que la Guerra Fría pudo desembocar en una Tercera Guerra Mundial donde los misiles nucleares volaran de un lado a otro del planeta destruyéndolo totalmente, eso fue en Octubre de 1962. Hubo momentos donde casi se rozó la posibilidad de la guerra mundial, aunque sin misiles nucleares por parte de ambos líderes de cada bloque, me refiero al bloqueo e Berlín, o a costa de las guerras en Grecia o en Corea, entre los 1940' y primeros 1950'. Ya lo comenté en la anterior entrega. Pero en esta nueva fase de la etapa clásica de la Guerra Fría, realmente se calentaron mucho los ánimos hasta el punto que la mera posibilidad real de materializar la llamada "destrucción total garantizada" hizo que tras el incidente los bloques se replantearan los términos de su enfrentamiento encubierto (que era en realidad un enfrentamiento a voces). La fotografía que os presento es de ese mes de Octubre de 1962, está sacada en una de las reuniones de la Asamblea de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en la misma donde USA presentaba sus pruebas contra Cuba y la URSS ante el resto de naciones del mundo. El día 17 el presidente estadounidense se dirigía por los medios de comunicación a los Estados Unidos (USA), y por ende al mundo, para anunciar lo que sus servicios secretos habían estado observando, la instalación de misiles nucleares soviéticos en suelo cubano, desde donde podrían alcanzar cualquier punto norteamericano en pocos minutos, lo que rompía el status quo establecido por el cual aún, pese a las bravuconerías de unos y otros, nunca se había llegado a las manos. USA llevó a la ONU las fotografías aéreas que demostraban la amenaza y a lo largo de varios días se produjo un tira y afloja diplomático entre la URSS y USA que a punto estuvo en desembocar en una guerra. Kennedy y Krushov llegaron a evitarla con gran tacto diplomático, pese a las tensiones, a costa de instalar una linea directa de diálogo Washington - Moscú (el teléfono rojo), y de permitir que Cuba, aparte de no tener misiles soviéticos, quedara bloqueada por USA (bloqueo que aún hoy, en 2009, perdura pese a que ya no existe la Guerra Fría ni la URSS). Cuando Fidel Castro dio el golpe de Estado contra el dictador Batista en 1959, no se había decidido por el nuevo gobierno que iba a formar, aunque él simpatizara con el socialismo. De hecho, llegó a hacer guiños a USA. Sin embargo USA receló de Castro y no sólo le hizo desplantes sino que además apoyó desde 1960 varios intentos de asesinato por medio de los métodos de la CIA, y un desembarco de disidentes que en plan guerrilla quería acabar con el gobierno de Castro y por el medio con el propio Castro, esto ocurría en 1961 en Bahía Cochinos, fomentado por Kennedy. Fue suficiente para que Cuba virara definitivamente hacia el socialismo comunista proclive a la URSS, lo que en la Guerra Fría era un duro golpe de posiciones geoestratégicas para USA. La instalación de misiles soviéticos en la isla en 1962 respondía al afán de Castro de proteger la isla de nuevos intentos de invasión por parte de USA como el producido en 1961. Tras ser descubiertos, provocar una peligrosa crisis ya citada, y ser desmantelados, Castro ya estaba imbuído en una dictadura comunista en Cuba que le distanciaría de algunos de sus líderes (por ejemplo de "Che" Guevara), que aislaría a Cuba, y que haría que Cuba se proclamara País Neutral, aunque nadie dudaba que estaba en la esfera de la URSS en realidad. Sin más, os dejo con el tercer informe de seis sobre este tema.

EL INFORME LA GUERRA FRÍA A TRAVÉS DE CÓMO LA IDEÓ CADA LÍDER DE CADA BLOQUE (3)

Eisenhower, Krushov, Kennedy.

La Guerra de Corea de 1950-1953 había lanzado la Guerra Fría a todo el planeta. A la par, se había abierto la puerta a una etapa llamada “de contención”. Se trataba de impedir, de contener, la expansión del comunismo en el mundo (y en la propia Norteamérica). El siguiente presidente de EEUU fue un republicano, en concreto el comandante en jefe de la OTAN en Europa, Dwight Eisenhower. Su vicepresidente fue Richard Nixon, por lo que su mandato influirá en la carrera e ideas de este. Eisenhower gobernó EEUU entre 1953 y 1960. Su etapa es considerada, aparte de la de Truman, una etapa álgida en la Guerra Fría. Su principal función internacional fue la de multiplicar y mantener la política de contención. Redujo el gasto militar estadounidense de 50.000 millones de dólares anuales a 40.000 millones, pero esto no indica que tuviera intenciones pacifistas, pues su política se basaba en utilizar mejor el gasto. En otras palabras, no importaba tanto la cantidad de armas y ejército como la calidad de estos. En ese sentido invirtió en multiplicar sus armas nucleares y mejorar sus fuerzas aéreas (que a la postre eran las que soltarían las bombas atómicas si llegase un momentro inevitable). Además, pensaba que la industria militar influía demasiado en los gobiernos y a veces creaba conflictos, para su propio beneficio, por lo que esto también influyó en su replanteamiento del coste y el uso del gasto militar. El aumento de las armas nucleares estadounidenses de manera considerable tenía por finalidad disuadir al contrario de ataque alguno, pues se garantizaba una destrucción masiva. Era pues el inicio de una política de disuasión. No obstante, el propio Eisenhower debió comprender el gran error que suponía acumular tantas armas, pues en su último año de mandato, 1960, propuso el control del armamento nuclear internacional en la cumbre de París. La acumulación ilimitada de bombas atómicas bien podía disuadir a los bloques a usarlas, ya que se garantizaría una destrucción mutua total, pero podría incitar a ser usadas en algún momento por cualquier país pequeño que las lograse. Además, empezaba a ser costoso el mantenimiento de los arsenales creados, y más aún si aparte del bloque soviético tenían que prever otros posibles objetivos. La cumbre fracasó, con todo, al abatirse un avión espía norteamericano en territorio ruso. Todos estos planteamientos de Eisenhower influían, con cierta lógica, en la nueva actitud del gobierno americano en intervenir militarmente lo menos posible en conflictos que consideró que podrían expandir el comunismo (la lógica de la política de contención). Básicamente utilizó a la CIA en asuntos de Oriente Próximo, Vietnam, Guatemala o Irán. Así como en una Caza de Brujas en propio suelo norteamericano.

En su época el nuevo gobernante de la URSS era Nikita Krushov, que gobernó a partir de 1955 hasta 1964, por lo que también fue el representante de este bloque con Kennedy. Krushov quiso desmarcarse de la política llevada por Stalin. Condenó sus purgas y sus métodos de gobierno. Inició una política de descentralización y de reforma agraria que no terminó de gustar. En el asunto que nos ocupa también innovó. Recuperó una vieja idea lanzada tiempo atrás por Lenin: la coexistencia pacífica. La existencia del capitalismo liberal y el bloque socialista eran realidades innegables. Ninguno de los dos bloques había logrado imponerse al otro ni expandir sus ideas dentro del otro (aunque hubiese intentos varios). El aumento de las armas nucleares era tal que una guerra supondría la destrucción de la Humanidad. Por ello los dos sistemas político-sociales debían coexistir pacíficamente, que no mezclarse. Dentro de un respeto mutuo ambos bloques podrían colaborar en algunos aspectos pero debía garantizarse una actitud que les llevará a no agredirse y sí a solucionar sus problemas mediante conversaciones. Estos planteamientos pudieron ser consecuencia de los efectos de la política de disuasión, o quizá planteamientos propios a raíz de los efectos de la intolerancia paranoica de Stalin. Dentro de la etapa de Eisenhower, estos planteamientos dichos llevaron a un distanciamiento y enemistad con China a partir de 1960. Ya en Europa había quien se había alejado de la órbita soviética sin dejar de ser comunista (Yugoslavia) o quien se había revuelto contra la URSS sin éxito (Hungría o la creación del muro de Berlín en 1960). China creyó que la coexistencia pacífica se imponía desde la URSS, por lo que era como si la URSS fuera dueña de la propia política china, cosa que no era así pese a ser comunistas. Las ideas de la URSS eran por tanto un nuevo imperialismo y una traición al leninismo, a juicio de los chinos. Por ello, China se distanció de la URSS y se enemistó, aunque esto no fue aprovechado ni por Eisenhower ni por Kennedy, que veían en ellos a unos mismos enemigos comunistas.

Para 1961-1963 fue el demócrata John Fitzgerald Kennedy el nuevo presidente de EEUU. Kennedy trajo un nuevo enfoque a la hora de tratar la política internacional. No obstante, él también pretendió traer nuevos aires a la política interna de su país en cuestiones tan vitales como la reforma de los derechos civiles. Seguía la línea agresiva de sus antecesores, pero la reformaba llenándola de idealismo, lo que le daba una carga que iba más allá del mero acto al apuntar hacia la mentalidad de cada uno de los individuos. Utilizó un diálogo abierto con sus aliados, e incluso con Krushov. Esperaba de sus aliados en Europa una mayor actividad en su propia autodefensa, para poder utilizar a las tropas estadounidenses en otros asuntos, así como para repeler con éxito cualquier posible ataque de la URSS desde cualquiera de sus países satélite. Siguió aferrando la influencia americana en el mundo por medio de ayudas económicas y, sobre todo, de acuerdos comerciales recíprocos (que por otra parte beneficiaban a la economía norteamericana). Siguió la política de contención mandando tropas a Vietnam del Sur, e incluso desembarcando en la Bahía de Cochinos para invadir la Cuba de Fidel Castro (echo que resultó un fracaso para EEUU y una confirmación en las ideas comunistas de la revolución cubana). Tampoco dudó en invertir más en los gastos de defensa, los cuales juzgaba que estaban maltratados por Eisenhower. Pero fue durante su mandato cuando su política fracasada de contención en Cuba, con el asunto de Bahía de Cochinos en 1961, provocó que esta provocara un incidente que iba a cambiar el rumbo de la Guerra Fría. Cuba buscó la protección de la URSS alineándose hacia su bloque, aunque en teoría pertenecía a un tercer bloque de países No Alineados. En 1962 se descubrió que la URSS estaba intentando instalar misiles nucleares en la isla, lo que suponía que en muy pocos minutos podrían alcanzar cualquier lugar de EEUU con un ataque nuclear, si este fuera preciso. La crisis estuvo a punto de acabar en una III Guerra Mundial, pues obviamente EEUU buscaba su protección y no podía permitir tales misiles en Cuba. Además, no podía mostrarse débil ante la URSS, pues entonces esta podría sacar ventajas al poder aprovecharse de una América que la URSS juzgaría como “jugadora de faroles” con sus cartas cuando se presentase cualquier acontecimiento que amenazase con una guerra abierta. Horas y horas de tensión internacional fueron solucionadas al final con llamadas de teléfono entre Kennedy y Krushov constantes en las cuales la URSS renunciaba a instalar misiles nucleares en Cuba y EEUU renunciaba a terminar con la revolución comunista en la isla. Aunque en secreto EEUU aprovechaba el suelo de España para el transporte y estancia de misiles nucleares, cosa que se supo más o menos cuando accidentalmente cayeron unas bombas en Palomares en 1966 sin que estallaran, así como intentó asesinar a Castro diversas veces a lo largo de los años. Fuese como fuese, la crisis de los misiles de Cuba lo cambió todo. Ahora se sabía que la política de disuasión y contención no eran tan efectivas como se pensaba, aunque en último momento hicieran efecto. Se podía llegar a una guerra nuclear que acabara con el planeta. Por ello se abrieron grandes temores a que esto ocurriera finalmente de verdad, temores aún mayores que los ya vividos hasta entonces. Por ello se abrió una etapa llamada de distensión. La distensión consiste en reconocer la existencia de ambos bloques y coexistir sin necesidad de tener que acabar uno de los bloques con el otro, ni de tener necesariamente unas relaciones fluidas. La idea aliviar tensiones mediante diálogos y negociaciones entre las partes, para lo que desde entonces siempre habría abierta una vía de comunicación explícita entre el presidente de EEUU y el de la URSS, el teléfono rojo. No obstante, ambos bloques intentaban ganar una batalla ideológica y llevaban sus tensiones a puntos calientes del planeta, aunque en principio se debía coexistir. Muestras de fuerza (de diferente índole) y negociaciones serían la tónica general desde entonces dadas las muchas probabilidades de un enfrentamiento atómico. Con relación a todo esto, en 1963, EEUU, URSS y Gran Bretaña renunciaron a hacer más pruebas atómicas en los océanos y la atmósfera (Tratado de Prohibición de las Pruebas Nucleares). Terminada la Guerra Fría este acuerdo fue incumplido por Francia en una ocasión durante la década de 1990’, en el atolón de Mururoa.