domingo, abril 23, 2017

NOTICIA 1698ª DESDE EL BAR: LA GUARDIA



Tras mi 38º cumpleaños el pasado día 21, a petición de algunos de los lectores a través de una red social, os escribo un relato:

LA GUARDIA

La vía estaba llena de cruces donde colgaban los cuerpos a esas horas ya exhaustos. Estaban clavados y atados de pies y manos. Les habían colocado a la vista de los viandantes, lejos de la sombra de los árboles. Llevaban horas expuestos a la insolación con sus heridas abiertas atravesadas de clavos. Los guardias habían recibido la orden de permitir que les acercaran un solo cazo para beber, antes del mediodía, pero el sol ya estaba bajando en la tarde. Aquel cazo llevaba vinagre. No habían comido nada desde el día anterior al cumplimiento de la condena. Sólo uno de ellos tuvo suerte de morir horas antes. El verdugo que le clavó equivocó el lugar del golpe entre los huesos de su muñeca y le había seccionado la arteria. Se desangró rápido, a pesar de que duró unas horas, al menos la pérdida de sangre permitió que entrara en un sueño que le hizo olvidar el dolor. Se podía tardar varios días en morir, expuestos además al dolor de huesos astillados y hemorragias internas, pues para evitar que pudieran ser desclavados por amigos o familiares les habían roto a mazazos a unos las rodillas y a otros los tobillos. Hubieran necesitado llevarles a cuestas, les hubiera dificultado tanto tal intento de liberación que los guardias lo hubieran tenido fácil para matarles a espadazos. Uno de ellos era un violador. Dos habían participado de un asesinato. Otros dos de un robo. Cinco habían asaltado a una patrulla romana sin gran éxito. El cuarto contando por la izquierda había ayudado al esclavo de un hombre influyente para que buscase su libertad, de la que ahora estaría gozando rumbo a algún puerto o playa del sur del mar. Uno de ellos había recibido pedradas mientras portaba su cruz a aquel lugar donde se les colgó a ojos de los viandantes. También había sido escupido. Seis tenían preparada una sepultura que sufragarían sus familiares o amigos si aquello fuera posible. Cinco contaban en su condena con la quema de sus cuerpos y el aireamiento de sus cenizas. Pero para eso, habían de esperar la muerte. El que murió, que había sido el apedreado, que había sido el violador, podría haber sido ya descolgado, pero el gobernador deseaba que ese cuerpo en concreto se amoratase y pudriera antes allí arriba, aunque no tanto que infectara el aire trayendo alguna plaga. Por la noche, sin que se percataran los guardias, un zorro sería lo suficientemente atrevido como para encontrar algo de carne mordiendo sus pies.

La noche era fresca y apenas les quedaba ganas ya para gemir. Los guardias se habían alejado un poco para calentarse en una pequeña fogata y la ayuda de unos mantos. A lo lejos se veía encendida la luz de alguna de las casas de la ciudad. Era una noche rutinaria de guardia. Nadie iba a venir a por aquellos infelices a los que sólo la muerte les reclamaba ya. Tampoco era momento ya para que alguien continuara su camino por aquella vía si es que alguien estaba de camino por esa vía. Por eso fue extraño cuando Cayo creyó oír la voz de alguien llamándole al otro lado de la hilera de pinos bajo cuya sombra habían comido al mediodía. Su compañero dijo no haber escuchado nada. La voz estaba allí junto a un extraño sonido musical cuyo instrumento no reconocía. Cayo se levantó sin que le siguiera su compañero. Bajó el pequeño desnivel de tierra que llevaba a los pinos. Allí no se veía a nadie, y sin embargo volvió a escuchar la voz. La había oído ya tres veces. El romano dio un par de pasos cautamente tratando de agudizar su visión a través de la noche.

–Romano –oyó–, soy tu escritor.

El soldado no entendió qué quería decir aquello, como tampoco vio a quien lo pronunció. Estaba tan confuso como intrigado. Seguía andando con sigilo, en una calma tensa que le llevaba a poner su mano sobre la empuñadura de su espada. Sin embargo, debía estar aburriéndose en aquella guardia de custodia de los condenados. Hubiera sido totalmente tedioso volver a decir quien era quien le hablaba. Directamente, mientras escuchaba un disco de música, sacó del escenario al romano y le sentó en las butacas de un cine. Hubiera sido extraño sentarle con sus ropas militares del siglo I antes de Cristo. Aunque la película estaba empezada, hubiera causado gran impacto entre los otros espectadores, tan del siglo XX, verle allí con aquellos atuendos. Le puso una camisa con estampados mientras le ponía a ver en las imágenes de la pantalla a sus propios custodiados crucificados. Su compañero seguía calentándose en la fogata dentro de aquella película. Pudiera ser divertido devolverle, como espectador, otra vez sus ropas de soldado romano. Por un minuto le dejó así en la butaca haciendo que el resto de espectadores lo tomaran por algo normal y corriente, tanto que no les llamara su atención. El romano no comprendía muy bien que eran todos aquellos hechos fantásticos. Paralizado trataba de encauzar mentalmente todos los sucesos. ¿Qué era aquel lugar y por que estaban atrapadas las personas con las que acababa de estar dentro de aquel extraño mural dotado de movimiento? ¿Cuál de los dioses y por qué decidió aquello?

–Cayo –volvió a oír–, ¿quieres verte en la pantalla?

Cayó volvió su cabeza rápidamente a sus lados para descubrir quien de aquellas personas había dicho aquello. Una hilera de butacas vacía le distanciaba de una pareja que observaban el mural como él y por detrás, pequeños grupos de personas haciendo lo mismo como si a nadie le importara los hechos maravillosos que allí estaban pasando. Por un instante vio su propia cara enorme y gigante mirándole de frente desde la pantalla, como un espejo, pero sin ser un reflejo, si no más bien haces de luz que no paraban de moverse al mismo ritmo y precisión que sus propios parpadeos humanos. Tal vez hubiera estado bien darle otro salto sin más. Hacerle aparecer sin más en la sala de partos donde un médico, tras lograr hacer nacer a un niño, sacase una pistola de su bolsillo y le disparase al niño en la cabeza. Él, un romano con sentido del deber, saltaría como un resorte sobre el depravado ser que hizo aquello para matarle con sus propias manos. Sin embargo, no se haría tal salto, aunque la idea de esos sucesos saltarían a la vez en la cabeza de Cayo mientras aún trataba de comprender porqué veía su cara en aquel muro. Sobresaltado al entender que alguien o algo pudiera mandarle a contemplar tal atrocidad contra un recién nacido, se levantó de súbito de su asiento y antes de que pudiera gritarle a aquel ser que trastocaba su espacio y tiempo apareció en mitad de un bosque con una trampa para osos atrapándole el pie por el tobillo. El dolor era insoportable. El hierro le había atravesado la carne y rozaba con el hueso. El soldado cayó a tierra gritando, pero de dolor. Sin entender porqué padecía aquello. Como era injusto, desapareció de allí, y se transformó en el simple recuerdo de alguien.

Desposeído de cuerpo y hasta de alma, habitaba como recuerdo en la mente de su madre. En sus últimos días ella perdía poco a poco estos recuerdos, aunque él siempre habitaba en ellos como un eterno niño al que se le negaba la existencia como soldado y se le borraba todo atisbo de haber existido alguna vez su propia realidad amando a su esposa o custodiando a los crucificados de la vía el día que oyó una voz entre los pinos que le dijo “romano, soy tu escritor”. Nada habría ocurrido en su vida, salvo lo que hubiera ocurrido de niño junto a su madre. Ni siquiera existía ya lo que él pensó o sintió, si no tan sólo lo que su madre anciana le otorgó pensar y sentir en su imaginación. El tiempo inexorable fue borrando incluso estos recuerdos, hasta que un día la inexistencia de la madre le borró de toda existencia posible. Sin noción de nada, siendo la misma nada, Cayó tuvo la extraña sensación de fortuna de interiorizar la nada absoluta que por unos segundo llegó a ser al volver a la vida de golpe con su cuerpo y alma, y sus propios recuerdos y los recuerdos de su madre, totalmente sano, aunque absorbido por una extraña luz que le levantó del suelo para ascenderle al interior de un extraño aparato volador donde unos seres que en nada se asemejaban a los dioses le observaron por unos momentos antes de que se desplazaran por el cielo y le dejaran frente a otros tres crucificados sobre un monte. Allí apareció entre el resto de soldados romanos. El condenado crucificado en el centro se encontraba muy magullado, lleno de azotes, con un lanzazo en el costado y una corona de espinas. Cruzaron sus miradas ambos antes de que Cayo volviera a desaparecer de aquel lugar para aparecer sentado en un diván mientras el bebé recién nacido de la anterior visión, perfectamente vivo, le preguntaba:

–¿Qué es la vida?

Cayó volvió a estar en la vía donde montaba guardia, aunque apareció en lo alto de una de las cruces. Veía desde allí a su compañero calentándose con la fogata. Le costaba respirar de puro cansancio. No podía mover apenas los dedos de su mano. Le subía un dolor profundo de sus rodillas rotas, aunque sentía haberlo padecido ya tantas horas seguidas que no tenía más ánimo de entregarse a él. Simplemente lo dejaba estar. Dejaba al dolor. Le hubiera gustado gritar a su compañero preguntándole qué hacía él allí colgado, buscando alguna ayuda. La extenuación no sólo no le dejó, si no que creyó que le hizo verse a sí mismo regresando de los pinos a la fogata. No era una visión como la de aquel lugar de las luces en la pared con su forma. Era él, o mejor dicho, no era él. No era él porque él estaba allí colgado en una cruz, con las piernas rotas y sus recuerdos, con sus vivencias y el aroma de su amante aún en su recuerdo. Era el otro quien se había quedado con su cuerpo, que era el que mantenía el aroma físico de su amante, aunque el recuerdo lo tuviera él y no el otro. Él era él, pero su cuerpo también fue él, aunque ahora no lo fuera, o ¿y si lo era?

De pronto, Cayo volvió a su cuerpo, junto a la fogata. No dijo nada a su compañero. La noche era fresca y tranquila y no parecía haber ocurrido nada. Los crucificados estaban allí colgados. Los miró de una manera que parecía serena y no lo era. Brevemente ascendió a él el aroma de su amante. Deseó estar con ella. Por un momento olvidó todo lo que acababa de ocurrir y recordó el amanecer a su lado, abrazados desnudos sobre un catre. Había olor a jazmines que entraba por la ventana de la casa. Respiraban ambos la paz del amor. En aquellos momentos sólo eso había importado. Hubieran podido vivir en aquel lugar de aquella manera eternamente, pero las personas necesitan para vivir cuestiones más prosaicas, como lo son beber, comer, cagar o mear. Necesitaban sus empleos y necesitaban cubrir otras muchísimas necesidades materiales o anímicas. Ella, que en esos momentos vivía en su recuerdo y percepción, vivía a la vez en una casa no muy grande a las afueras de la ciudad, con una pequeña entrada donde había plantado flores. Esperaba poder verle cuando fuera de día y él hubiera acabado su guardia.

Poco a poco el aroma se apoderó de todo su pensamiento. Todo quedó velado, como un sueño del que apenas se tiene un ligero recuerdo de haber vivido algo fantástico propio sólo de las fantasías de los sueños. Toda realidad vivida pasaba a otro plano diferente de realidad. El aroma era ahora la realidad, el aroma y la construcción de la realidad pasada y ya inexistente salvo en un recuerdo que lo trastocaba. La realidad era ahora el deseo del regreso de una sensación agradable. Deseo en busca de la construcción de la realidad.

Hay muertes que pueden ocupar el espacio de una vida entera. El romano prosiguió su guardia de manera rutinaria. No volvió a escuchar ninguna voz de entre los pinos, y sin embargo, algo existió.

Por Daniel L.-Serrano “Canichu”

23 de abril de 2017.


(Este relato tiene registro de autor bajo licencia creative commons, al igual que el resto del blog según se lee en la columna de links de la derecha de la página. De este relato no está permitido su reproducción total o parcial sin citar el nombre del autor, y aún así no estará bajo ningún concepto ni forma permitida la reproducción si es con ánimo de lucro).


domingo, abril 16, 2017

NOTICIA 1697ª DESDE EL BAR: MANÁ EN LOS ARCHIVOS

Al fin se ofertaron las plazas de empleo público para cubrir la muy elevada necesidad de archiveros que se había acumulado desde el estallido de la crisis económica de 2008. Volveré a comentar que de todos los sectores públicos altamente afectados por los recortes presupuestarios fue el cuerpo de archiveros y bibliotecarios el primero cronológicamente en sufrirlo y que además lo ha hecho de una manera virulenta. Es cierto que no nos hemos caracterizado por ir a la huelga sectorial o a la manifestación, que además, a pesar de nuestra importancia para que las instituciones y el sistema funcione, para la vida diaria de los ciudadanos y de la administración, los focos y la solidaridad mayoritaria se la han llevado maestros y médicos fundamentalmente en todos estos años. Su trabajo es más vistoso y la gente nota sus efectos de una manera mucho más directa e inmediata. Es normal. Ya a finales de 2015 salió una primera oferta de empleo público en archivos, pero era insuficiente, que se materializó a comienzos de 2016. La oferta actual es mucho más grande, aunque igualmente insuficiente. De momento han salido treinta plazas para el cuerpo de facultativos de archiveros, bibliotecarios y arqueólogos. Queda pendiente que se ofrezcan otras tantas para los auxiliares. Supongo que estas otras saldrán en breve, terminada ya mañana las vacaciones de Semana Santa. Y es que ese es otro de los escollos, la publicación del Boletín Oficial del Estado (BOE) con las plazas para facultativo se ha producido el día 12 de abril, esto es el miércoles pasado, por la mañana, en Internet se dejó ver hacia media mañana. ¿Qué supone esto? Que una vez más el Estado ha hecho una oferta de empleo público justo al límite de las puertas de unos días de vacaciones. Esto provoca que mucha gente se despiste, porque usa esos días para su descanso, sus viajes, su familia o lo que sea, y que acabadas las vacaciones aún siga habiendo gente un tanto despistada, y entre tanto corran los veinte días de plazo desde la publicación del BOE para poder inscribirse. Ha ocurrido tantas veces esto en las convocatorias de oposición que no se puede decir que sea una casualidad. La resolución se produjo el 31 de marzo, pero la publicación  fue, como he dicho, el 12 de abril. Como sea, ahí están (por aquí la convocatoria en el BOE) y ahora hay que estar atentos a la convocatoria de auxiliares.

Las plazas que se ofertan son pocas para mi punto de vista, treinta, supongo que muchas desde otro punto de vista. De esas treinta, veinte son para archiveros, diez para bibliotecarios. O sea que en cuanto a archivos son aún menos de la cifra total de lo ofertado. En estos años los archivos han visto jubilaciones y prejubilaciones a ritmos agigantados sin que las plazas que quedaban libres fuesen cubiertas. Las oposiciones a archivero estaban congeladas sin día para su convocatoria. Por poner un ejemplo, si en el Archivo General de la Administración (AGA) trabajaron en su día unas ciento treinta personas (la cifra no es exacta), con el tiempo la plantilla se ha reducido a unas sesenta o setenta. De ahí que un archivo que sirve documentos no sólo a los ciudadanos si no también al Tribunal Supremo, por ejemplo, presente un trabajo más ralentizado. Es lo que tiene tener menos trabajadores. Por poner un ejemplo, digo, pues esto ha ocurrido en todos los archivos, tanto públicos como privados. Montones de asuntos paralizados por el retraso en los archivos, retrasos dados por la falta de personal. Pensemos además, por seguir con el ejemplo del AGA, que hay secciones que no tienen personal especializado con plaza propia como la de conservadores. En un sentido idéntico, el archivo de la Filmoteca Española salía en prensa hace uno o dos meses. Las advertencias de los archiveros ha sido constante, pero han caído en saco roto. El sistema está al borde del colapso, estas plazas que se sacan ahora tratan de evitar ese colapso. Pero son insuficientes, pues sigue habiendo gran necesidad de cubrir puestos que seguirán sin cubrirse. Me llama la atención que la mayor parte de las plazas se van a otorgar al Ministerio de Defensa, siendo el de Educación, Cultura y Deporte el que tiene casi todos los archivos a su cargo. 

Como publicaba El País el pasado 9 de abril, el sistema actual de examen de oposición para cubrir los trabajos de funcionario público siguen un sistema propio del siglo XIX y está algo obsoleto, a pesar de que en España nos sigamos aferrando a ello, sin probar otros métodos que midan, por ejemplo, la vocación, la valía o la experiencia en el caso de haber trabajado ya para la administración o bien dentro del campo del puesto que se quiere cubrir. En ese sentido, en España eso sólo se mide con aquellos que quieren ser médicos, por medio de las pruebas del MIR. Francia tiene un modelo de mantenimiento del sector público tanto con la capacidad de las administraciones para contratar directamente, con garantías de no cometer corruptelas, como capacidad de crear pruebas de acceso. En España ese sistema también existe, pero las contrataciones directas son casi mínimas, y cuando las hay tienden a la temporalidad, no a crear puestos fijos. Yo mismo he trabajado por contratación directa en un par de ocasiones, y garantizo que no conocía a nadie, ni yo era conocido y que todas las pruebas que tuve que pasar para ser contratado fueron exahustivas y muy al detalle. Como sea, estos años se trató de paliar el problema de la falta de personal con ejércitos de becarios, prácticas universitarias y talleres de formación para desempleados. Si bien la teoría decía que no se les podía exigir productividad y que estaban aprendiendo, lo cierto es que en la práctica su trabajo cubría las necesidades de un puesto de trabajo. Yo mismo, una vez más, también he sido becario y también he estado en un taller en su día. Eso por no hablar, y también he estado ahí, de las subcontratas a empresas privadas que han logrado sus contratos con el Estado gracias a abaratar su precio de determinados proyectos temporales (de pocos meses), abaratamiento a menudo a costa de rebajar sueldos de los trabajadores que contrataban. Si analizáramos el sueldo de un archivero en 2007 y el de uno en 2017, su cuantía ha bajado sustancialmente. Por otra parte, parece que se hace norma habitual que los archivos saquen sus proyectos en los muy últimos meses de cada año con el dinero excedente del presupuesto anual que se les ha asignado y siempre en atención a cuánto les haya quedado del resto de ese presupuesto que han ido usando para su funcionamiento institucional normal. El trabajo que se oferta a la empresa privada en archivos pasa a ser de tres o un mes. La inestabilidad laboral es total, aparte de que los archivos, de esa manera, quedan desprovistos de una continuidad en las labores pendientes de ir cerrando.

En todo caso, la inmediatez de la Semana Santa ha cobrado una mala pasada a quien anunció la convocatoria, pues al hacerlo a media mañana del miércoles previo a Jueves Santo, me temo que alguien ha cometido el error de olvidarse de dejar disponible en la página del gobierno dedicada a INSCRIPCIÓN EN LAS PRUEBAS SELECTIVAS el formulario para poder inscribirse. Desde ese día miércoles 12 a este domingo 16 no aparece aunque se busque con precisión. Se trata de un error, sin duda, pero los veinte días para inscribirte desde la publicación corren. Supongo que a primera hora de mañana, lunes 18, alguien subsanará semejante problema. Si alguien pincha mañana en el enlace seguro que ya estará disponible. Veo igualmente que a diferencia de la convocatoria de 2016 que ahora para poderte inscribir por ordenador necesitas el documento nacional de identidad con certificado electrónico, lo que complica un poquito más la cosa, aunque el correo postal común es totalmente válido y seguro. Sin embargo, hay que leer bien las leyes a las que te remite el BOE, pues este dice que la persona que lleve más de un mes en el desempleo antes de la publicación de esa publicación no tendrán que pagar la cuota de la tasa de examen, aportando determinados documentos acordes a una ley que se cita. He buscado esa ley y la he leído, según ella hay una excepción importante, aquellos que llevan más de un mes desempleados pero hayan rechazado participar de algún curso de formación quedan descartados de la gratuidad. Deberán pagar la cuota. Me parece un medio un tanto rechazable por punitivo. Los cursos de formación para desempleados suelen formar más bien poco, y no son útiles para incorporarte a un trabajo o encontrar uno, y sé bien de lo que hablo, he recibido varios en el pasado y hace tiempo que por estas razones me niego a recibirlos al menos que sean muy estrictamente relacionados con mis intereses. En estos cursos no se recibe dinero, necesitándolo uno, y temporalmente no figuras como desempleado, por lo que ayudan al gobierno a maquillar la cifra real de parados. Además, si recibes estos cursos te roban tiempo para buscar trabajo, estudiar oposiciones o dedicarte a otras cuestiones de orden útil para uno mismo. Por no hablar de que muchas veces pareciera que estos cursos ayudan a realizar de forma barata tareas que podrían desempeñar trabajadores con contrato, como por ejemplo cuando los ayuntamientos ofertan cursos de jardinería a desempleados justo en las épocas en las que más tareas de jardinería se necesita en los municipios. Los cursos para desempleados están llenos de "trampas" y suelen ser bastante decepcionantes. Veo ahora que rechazarlos sirve también para la penalización de cara al opositor parado, que deberá pagar la cuota como si no hubiera buscado trabajo, cuando eso no tiene porqué ser así. Se puede haber estado buscando trabajo muy activamente y haber rechazado cursos de formación. 

Sea como sea, ya están aquí las oposiciones a archivero, ahora me toca apretar un poco más en los estudios que ya inicié hace tiempo. Los temas a veces no tienen nada que ver con la práctica laboral, y sé bien de lo que hablo también en esto, tras varios años de experiencia laboral como archivero. Me parece absurdo por ejemplo que haya un bloque de temas dedicados únicamente a aprenderse bibliografía, y más aún en pleno siglo XXI y sus recursos. Encuentro además un poco exagerado exigir que se sepa dos idiomas aparte del materno, primero porque en los archivos lo normal es que con el castellano te baste y te sobre, aunque sea deseable que se sepa, depende del archivo, latín, griego clásico, francés, inglés, catalán, gallego, vasco... Pero como el archivero no es un investigador, sino un archivero, con conocer algún idioma lo suficiente para saber más o menos de lo que es el documento, pero no como para hacer una tesis doctoral del documento, a menudo se puede solucionar conociendo un idioma aparte del tuyo y el resto recurriendo a herramientas cibernéticas que te ayudan a tener una idea de lo que dice el documento, y con esa idea se puede desarrollar el trabajo, por ejemplo si, como  me ocurrió una vez, encuentras cartas en alemán. Como sea, cuánto afán en pedir idiomas al funcionario y ninguno al gobernante. Pero está bien, tampoco es malo. Yo, aparte del castellano, probablemente solicite inglés y portugués, ya veré. De momento, sigo con mis temarios de archivero... que estoy leyendo esta vez integramente en ordenador, aunque pronto volveré a coger los libros de mi estantería que ya leí hace años... cuando tenían que haber salido y no salieron estos puestos de trabajo. Saludos y que la cerveza os acompañe.

miércoles, abril 12, 2017

NOTICIA 1696ª DESDE EL BAR: EL ADVENIMIENTO DE LA REPÚBLICA, 86º aniversario

El 12 de abril de 1931 se produjeron las elecciones municipales convocadas por el capitán general de la Armada Juan Bautista Aznar, en esos momentos presidente de gobierno desde febrero, elegido y nombrado por el rey Alfonso XIII, tras la negativa de hacerlo del anterior presidente, el general Berenguer, y ante la negativa de diversos políticos monárquicos de aceptar el cargo de presidente de mano directa del rey tras haber apoyado este a la dictadura de Miguel Primo de Rivera entre 1923 y 1930.  Por la tarde de aquel día 12, antes del recuento definitivo de votos, los monárquicos de España, muy divididos entre sí ante todo lo sucedido en los últimos años de la monarquía, ya intuían y se preparaban para una victoria de los partidos republicanos en las urnas. Así ocurrió. Mientras principalmente en el mundo urbano ganaba mayoritariamente las opciones republicanas, en el mundo rural se seguía siendo mayoritariamente monárquicos. El panorama político era más complejo que eso, no era una mera cuestión de monárquicos y republicanos, si no de diferentes clases y tendencias de monárquicos y de republicanos, a los que se sumaban también diversas percepciones del socialismo y la socialdemocracia, del comunismo, del fascismo, del nacionalismo, etcétera, y no sólo había percepciones de partido político, si no que también tenían gran influencia las percepciones diferentes de los sindicatos, por entonces con gran potencial ideológico en los trabajadores. Sindicatos que podían ser anarquistas, socialdemócratas, católicos y fascistas. 

Lo cierto es que a lo largo del 13 de abril de 1931 el panorama político y social español era una telaraña compleja y no respondía en algunos casos a lo que hubiera sido obvio pensar. Los anarcosindicalistas por ejemplo otorgaron una libertad total a sus seguidores al no promocionar la abstención en esta ocasión, ya que consideraban positiva el final de la monarquía para sus intereses de clase obrera, mientras que por ejemplo los comunistas del Partido Comunista de España (PCE) hicieron propaganda en contra de la República porque consideraban que esta sólo sería un nueva forma política a favor de los burgueses, pero no para los trabajadores, pronto asumirían el cambio y cambiarían de opinión, después de que proclamada la República la propia Unión Soviética (URSS) llamara la atención al PCE por su equivocada postura inicial, de todos modos el PCE no cobraría fuerza en España hasta después de la huelga revolucionaria de octubre de 1934, y más definitivamente hasta la ayuda de la URSS a la II República al estallar la guerra civil en 1936. Los anarquistas también recularían, pues al no ver cumplidos sus objetivos revolucionarios chocarían pronto con la República, a pesar de que no dudaron en socorrerla al estallar la guerra en aquel 1936, a socorrerla además sumando en simpatías y seguidores a más trabajadores de los que ya tenían por entonces (la Confederación Nacional del Trabajo, CNT, era el sindicato mayoritario en aquella época, a pesar de que en las dos Castillas la Unión General de Trabajadores, UGT, tuviera cierta fuerza).

El 13 de abril de 1931 se tenía bien claro el triunfo republicano en las principales capitales y centros económicos del país. El propio Aznar no se sentía apoyado con esos resultados para poder seguir gobernando ni para poder convocar las elecciones generales. Así se inició una crisis de gobierno donde Alfonso XIII buscó entre sus antiguos Ministros de anteriores gobiernos para que ocuparan la presidencia. No encontró a alguien decidido a aceptar el sillón. Había demasiado miedo personal y grandes autocríticas a los muchos errores de Alfonso XIII que les habían llevado a aquella situación. Entre los monárquicos comenzó a repiquetear en sus discusiones el aireamiento de las culpas y no culpas de los Borbón en todo lo ocurrido, o de la rama de Alfonso XIII, o de la idoneidad de ese rey. Alfonso XIII pasó un día entero donde vio como se le abandonaba por unas u otras razones y actitudes. Sus más fieles defensores del pasado ahora mismo titubeaban en su defensa. Mientras las horas pasaban los republicanos se iban haciendo más fuertes con las simpatías de la gente, que comenzaban a salir a la calle para manifestarse en favor de la proclamación de la República, que paradójicamente se daba tras unas elecciones municipales y no tras unas elecciones generales. Nada estaba descartado. Alguno de los políticos monárquicos sugirió a los republicanos no eludir el debate sobre monarquía o República, si bien pedía dejar pasar algunos meses para que el ambiente no estuviera tan caliente para un debate tan trascendente. El ambiente de Madrid descrito por el escritor Josep Pla evidencia que la capital, sus gentes, ya no estaban dispuestas a seguir cargando con el monarca ni con su Palacio Real. 

En secreto, en las últimas horas del día 13 y las primeras del 14 de abril, la familia Real abandonaba España casi en soledad. Se autoexiliaban yendo primero a Marsella en escala para alojarse definitivamente en Italia, donde fueron recibidos y acogidos por el gobierno del Partido Fascista, liderado por Benito Mussolini. La elección del destino de su autoexilio fue del propio Alfonso XIII. El rey había mostrado su simpatía por los gobiernos personalistas de corte militar en diversas ocasiones, especialmente por el iniciado por el fascismo italiano desde 1922, de ahí el lugar y de ahí su apoyo a Miguel Primo de Rivera en 1923. No obstante, en 1934 solicitó a Mussolini ayuda militar para dar un golpe de Estado que restaurara su monarquía, no la obtuvo. Como sea, años más tarde acudiría allí también Fal Conde, valedor de la defensa de los candidatos de la rama monárquica carlista, cuando durante la guerra civil chocara con el general Franco, que no estaba dispuesto a ceder su gobierno en principio provisional a ningún monarca ni político. Hay que recordar que España dejó de ser una monarquía en 1931, pero no volvió a serlo hasta 1947, a pesar de que Franco ganó la guerra en 1939 y que ya gobernaba en media España desde 1936, con la guerra. Volvió a ser una monarquía sin rey en 1947, pues no se trató de una restauración política, si no de una elección del dictador militar acerca de la forma de constituirse España cuando acabara su propio gobierno personal obtenido mediante el golpe de Estado y la guerra civil. En ese sentido, Alfonso XIII, que murió en 1941, no volvió a gobernar jamás en España tras 1931, ni tampoco en 1947 su hijo Juan de Borbón era el elegido como rey sucesor, pues Franco no entendió la designación monárquica de España por él como una restauración, sino como una elección política para el futuro constitucional de la política y la sociedad española. En 1947 se inició una nueva fase de la etapa de dictadura militar surgida de 1939; una fase donde España se definiría como monarquía, pero no tenía rey, pues esta forma de gobierno comenzaría tras el gobierno de Franco. Entre las diversas familias franquistas existían diversas discrepancias sobre las culpas de Alfonso XIII en el advenimiento de la II República, y estas se extendían a su heredero directo, Juan de Borbón, que ya había hablado con los socialdemócratas del PSOE en el exilio. Existían candidatos diversos, no sólo este o los diversos carlistas. Hubo pues una carrera competitiva y diplomática para agradar a Franco en cuanto quién podía sostener mejor el legado que este pretendíaa conservar de la esencia de su dictadura. Al final la designación de rey recayó en uno de los hijos de Juan de Borbón, Juan Carlos, esto ocurrió bastantes años más tarde de aquel 1947, ocurrió en el verano de 1969. Fue rey como Juan Carlos I tras la muerte de Franco a finales de noviembre de 1975. Era rey legítimo pues Franco le había designado para ejercer de jefe del Estado a título de rey en 1969, como se ha dicho, pero aún así este quiso legitimarse como lógico heredero de la Corona como si aquello hubiera sido lo que no era: una restauración de la monarquía interrumpida en abril de 1931. El problema para obtener esa legitimación estaba en que su padre, Juan de Borbón, no había renunciado a sus derechos a la Corona adquiridos un mes antes de la muerte de su padre Alfonso XIII en el exilio, en enero de 1941, pues hasta ese momento Alfonso XIII no había abdicado de manera formal a pesar de que había renunciado al gobierno al irse de España en abril de 1931. Juan de Borbón se mantuvo firme en su derecho dinástico hasta mayo de 1977, en el que al final abdicó en su hijo Juan Carlos I, quien ya gobernaba en la práctica y en la teoría desde noviembre de 1975. Era un formulismo legal legitimador para Juan Carlos I, que quería alejar de la cabeza de los españoles que su monarquía no fuera otra cosa que una restauración monárquica, y no una designación del general Franco desde 1947, y en su persona como valedor desde 1969. En compensación Juan Carlos I mantuvo a su padre como Conde de Barcelona y le permitió pasar a la Historia como Don Juan, a pesar de que jamás gobernó España.

La mañana del 14 de abril de 1931 España despertaba sin gobierno. No había nadie al frente. Quienes tanto decían hacer las cosas por España habían dejado un vacío en plena crisis. Rápidamente los partidarios de la República se dirigieron a los edificios de gobierno para ocupar los cargos vacíos y reconducir la situación proclamando la Segunda República Española, nacida del voto en las urnas, las manifestaciones en las calles y la huida en desbandada de los políticos y cargos monárquicos que habían preferido desentenderse de Alfonso XIII. Alfonso XIII, entre tanto, cruzaba las fronteras de España para afuera. Este primer gobierno republicano establecido el 14 de abril de 1931 fue de carácter provisional. Se nombró presidente de gobierno, que todavía no de la República, porque para eso había que crearla a pesar de haber sido proclamada, a Niceto Alcalá Zamora, un católico republicano que era líder del Partido Republicano Conservador (PRC). Hubo once ministros: uno de Acción Catalana (AC), tres del Partido Socialisa Obrero Español (PSOE), dos del Partido Radical-Socialista (PRS), uno del PRC, dos del Partido Republicano Radical (PRR), uno de Acción Republicana (AR, que era Manuel Azaña) y uno de la Federación Republicana Gallega (FRG). En aquel gobierno provisional se iniciaron todas las acciones políticas y legales pertinentes para, una vez proclamada la República el 14 de abril, constituirla. Se convocaron elecciones generales a Cortes en junio de ese mismo 1931. Una vez creada la Constitución republicana de la política y la sociedad de España, esta provocó dimisiones y cambios ministeriales importantes en octubre, pero en diciembre al fin se constituyó el primer gobierno constitucional. Ahora sí, Niceto Alcalá Zamora fue elegido como Presidente de la República, siendo él aún presidente del PRC y habiendo sido uno de los que dimitieron en octubre a causa de la proclamación de la laicidad del Estado (artículo 20 de la Constitución de 1931). Como Presidente de Gobierno se eligió a Manuel Azaña (AR, todavía no era de Izqueirda Republicana, IR), que además era Ministro de la Guerra. Otro miembro de AR ocuparía otro de los ministerios. Los Ministerios, por otra parte, se habían reducido a diez. Aparte de los dos dichos ocupados por miembros de AR, estaban tres ministros del PSOE, dos del PRS, uno del FRG, uno de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y un independiente. Así pues, se puede ver que el gobierno de España era altamente plural, acorde a los resultados nacidos de los votos en las urnas. Algo que no sería ya tanto así en los posteriores gobiernos republicanos, a partir de las elecciones de 1933, donde ganaron los partidos conservadores.

 En las elecciones del 12 de abril de 1931 habían votado a favor de la monarquía doce provincias: Álava, Navarra, León, Palencia, Burgos, Valladolid, Segovia, Ávila, Girona, Baleares, Santa Cruz de Tenerife, Las Palmas de Gran Canaria y el Rif Español (el norte de Marruecos, por entonces territorio de España), a lo que hay sumar otras regiones de ultramar. El resto votó a favor de los republicanos en su mayoría. Sin embargo, tras proclamarse la Segunda República el 14 de abril y ejercer el gobierno provisional, en las elecciones a Cortes constituyentes que se celebraron en junio, en las que hubo once partidos políticos con gran número de diputados, veinte de los diputados restantes era independientes y hasta otros catorce diiputados eran de partidos diferentes a los anteriores pero no sumaban grandes cifras de escaños, sólo siete provincias votaron a favor de los partidos políticos de derechas (siendo estos de diferente índole), el resto votó a favor de partidos republicanos y partidos socialistas, de ahí que para establecer el gobierno Azaña recurriera a una alianza entre republicanos y socialistas. Las provincias que habían permanecido de derechas fueron: Segovia, Palencia, Burgos y Navarra. El resto de las provincias que en abril votaron a monárquicos se pasaron a partidos de izquierdas, ya republicanos o ya socialistas, siendo las otras tres provincias que votaron a las derechas junto a estas cuatro: Vizcaya, Guipuzcoa y Salamanca. Con esto se puede ver como el efecto de los primeros meses de la proclamación de la República sumó a más personas a favor de esta forma de gobierno que en contra, dado que las derechas políticas de esos primeros meses de abril a junio de 1931 eran abiertamente contrarias a la República. Obviamente no parece que sus propuestas atrajeran seguidores en esas fechas dado el retroceso electoral que obtienen en los resultados. Hablamos de 1931, otra historia diferente son las elecciones de 1933, donde republicanos y socialistas se dividen e interrumpen su alianza, y los anarquistas han sufrido una represión por parte de las autoridades republicanas que hace que estos se decanten por fomentar la abstención electoral, aparte de otros muchos otros factores acumulados de las experiencias ocurridas entre 1931 y 1933, de la unión de diversos partidos conservadores en la CEDA, sin un proyecto político común, y otras cuestiones. Pero en principio, en 1931, la evolución electoral española fue esta en aquellos meses decisivos entre abril y diciembre, evolución electoral que deja al margen de su lectura las opciones anarcosindicalistas de una gran multitud de españoles, unas opciones que no contaban, obviamente, con una representación parlamentaria ni electoral. Hay que seguir este otro aspecto desde otra clase de datos.

Hoy, 12 de abril de 2017, comienza el aniversario del advenimiento de la República ocurrido entre el 12 y el 14 de abril de 1931 en su aspecto electoral y de proclamación, pues como se ve, en su aspecto constitucional aún habría que estirarlo hasta la formación del primer gobierno constitucional en diciembre. Este año he querido contribuir al recordatorio de la efemérides, la 86ª, presentando todo este análisis de los sucesos de aquellos tres días de abril, sin incurrir una vez más en las declaraciones de la época, la postura de la prensa, la de los intelectuales, los acontecimientos en las calles u otros lugares ya comunes. A pesar de que el 14 de abril es el día por excelencia de la proclamación republicana, ese día fue la consecuencia desencadenada a partir de los echos que comenzaron a darse a partir del acto de ir a votar el día 12 de abril un alto porcentaje de españoles de los que, por entonces, eran algo más de veinticuatro millones de personas. Me parece, además, que es interesante el análisis de la evolución electoral de la España de ese momento y su gran pluralidad, por cuanto en este 2017 vivimos unas épocas también con un Parlamento altamente plural, aunque no tanto como el de 1931, y con unos datos de evolución del voto que cada poco tiempo cambian de partido en partido.

sábado, abril 08, 2017

NOTICIA 1695ª DESDE EL BAR: EL ABRAZO DE DIOS


Comienza la Semana Santa, ayer fue Viernes de Dolores y mañana será Domingo de Ramos. Al igual que ya había hecho alguna que otra vez me apetecía aprovechar la ocasión para acercaros algo de Arte, dado que numerosos artistas han creado montones de obras con referencias sacras, fuese su obra o no de intención religiosa. Al igual que esas otras ocasiones lo que me apetecía era acercaros a alguna obra no muy obvia y que además fuera novedosa para lo que comúnmente se conoce. Y tan novedosa que la he buscado esta vez. Llevaba años sabiendo de la existencia de un pintor de origen ruso llamado Sergei Chepik, que nació en 1953 y murió prematura e inesperadamente en 2011, truncándose con él una trayectoria artística muy personal y muy vitalista del Arte actual que enlazaba el siglo XX con el siglo XXI. En concreto os presento uno de los cuadros que pintó para la catedral de Saint Paul, en Londres (aunque anglicanos, son cristianos). Se trató de un conjunto de obras que fueron dadas por terminadas e inauguradas en enero de 2005. Una lástima para mí, pues yo visité Londres en la primavera de 2002, estos cuadros por entonces no estaban y no los pude ver, pero intuyo que me hubieran apasionado. En general, la obra de Chepik que he conocido gracias a revistas, prensa e Internet no me deja indiferente. Me parece muy exultante. Podéis consultar su obra buscando por Google, o mejor aún, y de paso encontráis abundante información de él, en su página oficial.

Sergei Chepik tiene una vida ciertamente interesante. Se le consideraba ruso en la época en la que se hizo famoso, pues nació en la Unión Soviética de 1953, aunque en realidad nació en Kiev, que hoy día es la capital de Ucrania. En todo caso este hombre se formó y vivió en la Academia de Bellas Artes de San Petersburgo, ciudad que en esos momentos se llamaba Leningrado. Esto hace que se le considerase más ruso que ucraniano. Su padre también era pintor y su madre era escultora. Sus primeras obras se dan siendo muy niño, pero empezó a ser conocido a partir de los años finales de la década de 1970. No le gustaban los dogmas ni atarse a un sólo estilo ni tema, esto hizo que difiriera con las líneas oficiales de lo que debía ser, cómo debía ser y para qué debía ser el Arte que dictaba el gobierno soviético. Estas discrepancias le dan ciertos problemas como para que decidiera autoexiliarse en 1988. Se va a Francia. Tendrá allí un matrimonio y dos hijos. Acabó por nacionalizarse como francés en 1993, perdiendo la nacionalidad tanto ucraniana (tras 1991 Ucrania se independizó), como rusa, a pesar de que nunca rompió del todo lazos con Rusia y sus orígenes, llegó a dedicar varias series de cuadros a ese origen, precisamente. Expuso en grandes y reconocidos salones de Arte a la vez que le pidieron encargos para la catedral católica de Notre Dame, en París, la citada catedral de Saint Paul, en Londres y otros lugares muy significativos, llegando a ser invitado incluso por grandes personalidades para que les hiciera retratos, por ejemplo la primera ministro británica Margareth Thatcher. Aunque tiene cuadros impresionantes como el considerado obra maestra, "La Casa de la Muerte", la dedicación a crear series de cuadros sobre determinadas temáticas, siempre muy diferentes y distantes entre sí, muy diversas, hacen que los cuadros dedicados a Saint Paul y a Notre Dame sean muy especiales y de los más admirados. Fue otra serie temática también de asunto religioso pero para una iglesia cristiana ortodoxa en Rusia que quiso perfeccionar tanto a la vez que llevó un ritmo de viajes bastante alto como si casi quisiera estar al mismo tiempo trabajando en Rusia y viviendo en Francia que, justo al acabar aquella obra, que por cierto tiene aspectos muy fantasmagóricos, murió de un infarto al corazón inesperado en noviembre de 2011, con 58 años de edad. Fue enterrado en el famoso cementerio de Montmartré, en un lugar cercano a la calle donde estaba su casa desde 1991.

El cuadro en concreto es "La Natividad", pintado a lo largo del periodo 2002-2004. Pertenece, como he dicho a su serie de cuadros creados para la catedral de Saint Paul, en Londres. Unos cuadros por otra parte muy interesantes, con pasajes nada obvios en pintura y no muy recurridos en ella. Sus personajes aparecen estilizados, blancuzcos, casi como fantasmas. En uno de ellos Cristo es reclamado por las masas de personas que le piden alzando las manos hacia él, dando una idea casi de ánimas pidiendo ayuda al Salvador en un mundo más ultraterrenal que terrenal. La Pasión que pinta tiene una perspectiva y un punto de vista no captado en las innumerables crucifixiones que durante siglos se han representado anteriormente. Como sea, os vuelvo a animar a conocer esa obra, entre la mucha obra que nos ha dejado este pintor de corta pero intensa y activa vida que nos ha dejado la incógnita de hasta dónde pudiera haber llegado de haber podido vivir más. Pero me centraré en "La Natividad", ya que es el que os he elegido para esta Semana Santa. 

Como se puede ver aparecen los elementos ya citados de figuras estilizadas y piel blancuzca, casi como si fueran apariciones fantasmagóricas. Lo interesante de esta Natividad es que no se trata de un típico nacimiento en el portal de Belén con todos sus elementos iconográficos propios y clásicos. El niño Jesús se nos aparece como un niño de unos ocho o diez años, con el pelo rapado e intuitivamente rubio, que nos rocardaría un aspecto físico cercano al eslavo, raza propiamente rusa. Nos mira directa y fijamente a nosotros, observadores del cuadro, protegido por su madre, la Virgen María, que también nos mira fijamente menos confiados que los de su hijo, más bien desorbitados, como asombrados. Ella está cubierta por su túnica de tela aparentemente pesada y que además se ajusta bastante a su cuerpo, en contraposición a todas aquellas otras vírgenes de ropas vaporosas y flotantes. Ambos presentan una acusada delgadez, como de hambre, aunque no de desnutrición. Quizá símbolo de padecimiento terrenal, padecimiento pasional que se refuerza en la idea de que el niño nos saluda con los brazos abiertos, como queriendo recibirnos y abrazarnos, aunque a nadie se le escapa que esa postura y la desnudez del personaje si bien nos lo presenta como franqueza y sinceridad, nos recuerdan la postura de la cruz, donde padecerá y morirá terrenalmente a los 33 años de edad para redimir a la Humanidad y darle paso al Reino de los Cielos en lo que es el nuevo pacto iniciado con el Nuevo Testamento cristiano. En ese sentido, los tonos fríos azulados no dejan de tener un punto de acierto en su combinación con los tonos cálidos y térreos del bronce de las campanas que por la derecha enmarcan a estas dos figuras al ser tocadas por un ángel que las hace sonar tirando de las cuerdas desde la izquierda de ese marco que crean a la Virgen y al Niño Jesús. Campanas que por otro lado llevan el crismón Papal propio del mundo católico, dato curioso para ser un cuadro para una catedral anglicana. El foco de luz que ilumina a las dos figuras centrales viene directamente del Cielo, y no del propio niño Dios, como habitualmente se había representado. A los pies aparecen ramos tirados por el suelo, referencia a los ramos que se usaron para darle la bienvenida en Jerusalén cuando entró en la ciudad justo al comienzo de la Semana Santa, que es la semana de su pasión, o sea: de diversos capítulos relevantes del final de su vida terrenal, incluída la conspiración, la traición, los juicios, la tortura, la crucifixión, la redención y la resurrección. No parece que la escena realmente responda a un lugar concreto, si no más bien a una idea concreta, aunque, dada la edad del niño, pudiéramos ubicarlo tal vez al capítulo en el que se perdió en el templo y sermoneó a los sacerdotes, revelándose así ya como el Mesías, sería así su "nacimiento" al mundo como niño-Dios años después de eso mismo en la misma fecha de su nacimiento terrenal. Eso daría un sentido muy concreto al título del cuadro, "La Natividad", aunque a mí se me antoja que el título y la composición del cuadro deja la puerta abierta no a una sola interpretación única, sino a múltiples interpretaciones que nos estimula y hace meditar la contemplación de la escena.

La imagen transmite tensión, neogoticismo y un algo inquietante y oscuro que es su principal atractivo. La cara de la Virgen María recoge en tensión humana toda esa misma tensión que transmiten las cuerdas de un también inquietante ángel de alas en la oscuridad tensas por el esfuerzo de anunciar la venida de Dios, un Dios que nos abraza en la salvación y la luz. Sólo Jesús, también en una postura algo tensada, parece querernos transmitir alguna confianza recibiéndonos con un abrazo, pero el secreto que encierra esa postura es lo que hace de este cuadro que contenga una cierta oscuridad. Se nos anuncia la vida y la salvación, pero el precio es alto e inquietante. No se nos dice cuál será el precio. Los caminos son inescrutables mientras que el niño, con una mirada penetrante, pretende ofrecernos un abrazo al que debemos ir, pues él no avanza los pies para ir a darlo, simplemente lo ofrece. O quizá, como si se tratara de un espectáculo de circo o del Moulin Rouge, escenas que también pintó en otra serie Chepik, todo se trata de una puesta en escena para transmitirnos confianza mientras la terrible verdad de la muerte en la cruz está oculta, salvo para la Virgen, cuya cara parece transmitir que sabe más que aquel que va a recibir el abrazo.

Sergei Chepik merece la pena. Bucead en él, no os defraudará. Deteneos a buscar sus detalles, sus posibles mensajes. Era un hombre que tendía a la perfección. Nada hay dejado al azar.  Muy interesante. Saludos y que la cerveza os acompañe.

martes, abril 04, 2017

NOTICIA 1694ª DESDE EL BAR: POR EL PAN, LA TIERRA Y LA LIBERTAD. EL ANARQUISMO EN LA REVOLUCIÓN RUSA

La Editorial Volapük edita y publica un nuevo libro de Historia investigada y escrita por el doctor en Historia Julián Vadillo. Se llama Por el pan, la tierra y la libertad. El anarquismo en la Revolución Rusa. Va a ser presentado este jueves 6 de abril, a las 19:00 h., en la Librería Diógenes de Alcalá de Henares (Calle Ramón y Cajal, nº 1). El autor, amigo mío de los antiguos y viejo conocido ya de esta bitácora, está especializado en Historia contemporánea y actual, en concreto en el movimiento obrero y muy especialmente en el movimiento socialista, en sus diversas ramas, con especial ahínco en el movimiento anarquista. Es gran conocedor de la Revolución Rusa. Todo ello se ha combinado en este nuevo estudio que realiza para poder hablarnos de un tema que, a pesar de haber pasado cien años, pues este año es el aniversario de la Revolución Rusa, es un tema bastante desconocido. Es desconocido en España, es desconocido en gran parte de Europa y en América y es desconocido, aunque parezca increíble, en la Federación Rusa en pleno 2017. Después del triunfo de la revolución en 1917, pero sobre todo después del triunfo de la guerra civil que la sucedió entre zaristas blancos y bolcheviques rojos, tras los muy primeros años de 1920, se hizo una reescritura de las afinidaes revolucionarias de los grupos participantes y una reescritura de la Historia gracias a instrumentos como la censura, la tergiversación y la propaganda por la cual se borraron las intervenciones de ideas diferentes a las comunistas bolcheviques en todo el proceso. Si bien esto comienza con el gobierno de Lenin, auxiliado por Trotski, fue Stalin quien lo llevó a su máxima expresión. La represión y la purga contra aquella izquierda que no coincidía con las líneas establecidas por el Partido Comunista de Rusia fue algo que existió. Desde 1917 a 1991, años de la existencia de la Unión Soviética, no se podía hablar de este pasado en los Estados que conformaban el Pacto de Varsovia. Si bien en el bloque Occidental de la Guerra Fría se llegó a tratar acerca de la represión y el silencio que cayó sobre los nacionalistas en la revolución, tampoco el mundo capitalista democrático o dictatorial, depende del país, habló de los anarquistas. Algo hablaron de los mencheviques, socialdemócratas, aunque poco. No es raro, durante la guerra civil sobrevenida en Rusia tras 1917 intervinieron diversas naciones que combatieron en la Primera Guerra Mundial. Ellas no estaban interesadas en el triunfo de la revolución bolchevique, pero a la vez coincidían con los bolcheviques en no estar interesados en el triunfo de ideas que sobrepasaban el mantenimiento de los Estados y sus mecanismos, como las ideas del anarquismo. Después de 1991 se llegó a hablar de ese silenciamiento de los nacionalistas, de los mencheviques, de los trotskistas y de los miembros del partido comunista que difirieron sobre todo con Stalin, pero nada se habló de los anarquistas rusos. Son los historiadores más interesados en la Historia obrera y los movimientos anarcosindicalistas quienes se interesaron más en mantener esa memoria con escasos medios. Ahora Julián Vadillo contribuye intentando no sólo mantenerlo, sino difundiendo esa parte de la Historia tratando de reunirla en un libro de fácil lectura si se tiene un conocimiento básico de lo que fue la sucesión de acontecimientos en la Revolución Rusa desde 1905 hasta los años 1920. 

El anarquismo existía en Rusia desde sus inicios en el siglo XIX. No obstante Bakunin o Kropotkin, entre otros, eran de origen ruso. Aún más, el escritor Tolstoi, sin ser exactamente un anarquista, era reconocido como uno al tener muchas coincidencias con estos, él tenía numerosos seguidores en su manera de entender cómo debía ser la sociedad. Las vertientes pacifista y violenta del anarquismo chocaron entre sí a finales del siglo XIX y a comienzos del XX, dándose cuenta en la Revolución de 1905 que no sólo no estaban organizados de manera suficiente ni eficiente para lograr el cambio social, sino que además la violencia era contraproducente para sus propios intereses. Hubo pequeños grupos que siguieron optando por esa vía, siendo condenados por la vía pacifista, que optó por buscar sus mejores resultados en el sindicalismo y en los grupos dedicados a los problemas obreros y a la prensa que educara y fuera correa de transmisión. La represión zarista contra ellos hizo que varios tuvieran que exiliarse, como por ejemplo Emma Goldman, expandiendo así sus ideas por el resto del mundo, por ejemplo Estados Unidos de América. Ante el estallido de la Primera Guerra Mundial los anarquistas rusos tuvieron una idéntica división a la de otros movimientos socialistas en el mundo en ese momento, los que apoyaban intervenir en la guera y los que preferían seguir manteniendo una vía pacifista, sobre todo por ser aquella una guerra en contra de los intereses de los trabajadores. De este modo llegan a la fecha de 1917, clave en la Revolución Rusa. Los hechos de la revuelta de los marinos del Kronstadt o la vía revolucionaria alternativa al bolchevismo del anarquista Néstor Majnó van a provocar una represión, un silenciamiento y una deriva hacia la dictadura bolchevique más que evidente y decisiva. Todos esos hechos, más bien silenciados en estos últimos cien años, vuelven a ser tratados en su conjunto por Vadillo.

No deja de ser curioso, aunque no raro, que en la actual Federación Rusa tampoco las escuelas traten de estos temas, según me contaba una amiga de origen ruso. Un silenciamiento en libros de Historia, monumentos, programas educativos, documentales, que, al igual que en España ocurre con otros capítulos de la Historia del siglo XX, debe ir remitiendo en honor a los hechos históricos para la comprensión de la Historia, de la evolución histórica y de la realidad política y social actuales.

Esta es la información que aporta la nota de prensa que manda la editorial:

POR EL PAN, LA TIERRA Y LA LIBERTAD
El anarquismo en la Revolución rusa
Julián Vadillo Muñoz

Volapük Ediciones - Guadalajara, febrero 2017
332 páginas, 13x20 cms, Rústica con solapas
978-84-940852-8-4
14 euros



Por el pan, la tierra y la libertad es un detenido estudio sobre el protagonismo que tuvo el anarquismo en "el acontecimiento que cambió el mundo": la Revolución rusa. El libro repasa los antecedentes del movimiento revolucionario y anarquista, a través de sus grandes figuras como Bakunin o Kropotkin, o de procesos precursores casi inéditos como los que se desarrollaron en Bialystok y Krinki que trascienden la propia Revolución de 1905.
 Se analizan las enconadas posturas del anarquismo ruso e internacional ante la Primera Guerra Mundial, la que nos pone en relación con los estallidos revolucionarios de febrero y octubre de 1917, en los que el anarquismo va a tener especial relevancia, lo que se fraguó en las décadas previas. Una vez que los bolcheviques toman el poder en octubre de 1917, el anarquismo se convertirá en la fuerza alternativa. Posteriormente, inmersos en el contexto de guerra civil se produce en Ucrania la experiencia comunista libertaria majnovista y, por otro lado, la insurrección de Kronstadt que mostraban el desencanto de buena parte de las fuerzas revolucionarias con el nuevo dominio imperante que no dudó en aplicar una feroz represión contra aquellos que habían estado a su lado liquidando el régimen zarista.

 Casi a modo de epílogo el libro expone las actividades y discusiones que perduran en el movimiento anarquista ruso del interior y el exilio al que se verían abocados muchos de ellos.
 El historiador Julián Vadillo Muñoz logra analizar el anarquismo ruso en su justa medida, ya que como movimiento derrotado en este proceso ha tenido siempre una atención tergiversada de su historia cuando no condenada al olvido. Con una firme pretensión divulgativa, acercando estos hechos a todo tipo de público y sin perder rigor por ello, con una clara contextualización histórica, nos presenta en el estudio a los personajes, organizaciones y grupos, prensa, las dificultades, los debates y posiciones, las realizaciones revolucionarias... que alcanzó el anarquismo ruso en este periodo.


JULIÁN VADILLO MUÑOZ (Madrid, 1981), doctor en Historia por la Universidad Complutense de Madrid. Especializado en historia del movimiento obrero, es autor de numerosas obras sobre el tema como Aproximació a Mujeres Libres; La explosión del polvorín en Alcalá de Henares(1947);  Mauro Bajatierra. Anarquista y periodista de acción;  El hilo rojinegro de la prensa confederal. Ochenta aniversario del periódico CNT; Abriendo brecha. Los inicios de la lucha de las mujeres por su emancipación. El ejemplo de Soledad Gustavo (editado también por Volapük) e Historia del movimiento obrero en Alcalá de Henares (1868-1939). Autor de numerosos artículos en revistas especializadas españolas y francesas, ha participado en diversos congresos nacionales e internacionales. Ha realizado conferencias   sobre la historia del anarquismo y del movimiento obrero en Londres (invitado por Paul Preston en London School of Economics), Francia y España. Su campo de estudio también se sitúa en la recuperación de la memoria histórica colaborando con movimientos memorialistas. Su interés sobre la historia de Rusia y su movimiento obrero le ha llevado a recopilar durante años una importante cantidad de documentos y libros que ha dado lugar a este estudio.


Presentaciones del libro

VIERNES 10 DE MARZO. 19:30. LIBRERÍA LAMALATESTA (Calle Jesús y María, 24. Metro: Tirso de Molina o Lavapiés)
Intervienen: Sergio Higuera (editor), Chris Ealham (Historiador y profesor), Julián Vadillo (Autor del libro)

MARTES 21 DE MARZO. 13:00. FACULTAD DE GEOGRAFÍA E HISTORIA (UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID)
Intervienen: José María Faraldo (Historiador. Profesor de la UCM), Julián Vadillo (Autor del libro)

JUEVES 30 DE MARZO. 19:00. LIBRERÍA TRAFICANTES DE SUEÑOS (Calle Duque de Alba, 13. Metro: Tirso de Molina o La Latina)
Intervienen: Sergio Higuera (editor), Fernando Hernández Sánchez (Historiador y profesor de la UAM), Julián Vadillo (Autor del libro)

JUEVES 6 DE ABRIL. 19:00. LIBRERÍA DIÓGENES. ALCALÁ DE HENARES (Calle Ramón y Cajal, 1)
Intervienen: Sergio Higuera (editor), Alfredo González y Julián Vadillo (Autor del libro)

VIERNES 21 DE ABRIL. 18:00. LIBRERÍA SIN TARIMA. Con motivo del día del libro
Intervienen: Representante de la librería y Julián Vadillo (Autor del libro)

MARTES 25 o JUEVES 27 DE ABRIL. 18:00. FERIA DEL LIBRO DE VALENCIA. Mesa por confirmar.

JUEVES 11 DE MAYO. 19:00. FERIA DEL LIBRO DE GUADALAJARA
Intervienen: Sergio Higuera (editor) y Julián Vadillo (Autor del libro)

jueves, marzo 30, 2017

NOTICIA 1693ª DESDE EL BAR: SALUD

Ya sé que he estado demasiado tiempo sin escribir para lo que es la periodicidad corta a las que os tengo acostumbrados. Los problemas de salud de familiares cercanos se ha agravado estas semanas y eso me ha atado y ha comprometido mi tiempo y mi vida a estar en el Hospital Príncipe de Asturias desde la mañana a la noches en estas dos semanas, salvo un día que lo que me ató fue un asunto burocrático derivado de la salud, o a mejor decir falta de ella, de otro familiar el año pasado.
 En todo caso eso ha servido para que en uno de los tiempos muertos en las largas esperas hospitalarias me acercara a la Facultad de Medicina de la Universidad de Alcalá de Henares, justo al lado del Hospital Universitario Príncipe de Asturias. Allí descubrí que la organización no gubernamental Medicus Mundi estaba realizando una exposición temporal de esculturas de arcilla llamada Salud y Derechos Humanos. La realiza con la colaboración de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, la Fundación Felipe Rinaldi y la Escuela de Arte de Pamplona.
 El artista responsable es el escultor Javier Doncel, nacido en Andosilla, criado en Funes. El cual es profesor de técnicas escultóricas en la Escuela de Arte de Pamplona y titulado por la Escuela de San Fernando de Bellas Artes, de Madrid. La idea de la exposición es concienciar sobre la necesidad del respeto a los derechos humanos, promulgar los más básicos, y concienciar en la importancia de la investigación y las medidas que fomentan la salud como son la medicina, la alimentación, la seguridad, la paz, el acceso al agua, los derechos laborales, etcétera.
 Si bien es cierto que la exposición no cumple del todo con su objetivo principal: promulgar y divulgar estos valores. ¿Por qué? es evidente. Si no entras en la facultad en las fechas en la que todavía están las esculturas, no te enteras de que existe. Es el problema de la Universidad, a veces sus facultades crean iniciativas muy interesantes, pero no las difunden, no las anuncian, no las promocionan. Ya sea alguien interesado en el arte o alguien interesado en el mensaje y la información de los trípticos y cartelas que acompañan a las esculturas, estas personas sólo se enteraran si son estudiantes, bedeles o profesores universitarios, y sospecho que en concreto de Medicina, a lo sumo de enfermería también. Estar además en el Campus de Ciencias, alejado de la zona urbana de la ciudad. No ha habido aviso tampoco en los medios de comunicación locales. Es difícil lanzar un mensaje si el mensaje sólo es enviado al cuello de tu jersey. No es raro que en la Universidad, en cualquiera de España, no sólo en esta. se produzcan eventos muy interesantes cuyo enfoque está garrafalmente equivocado de cara a su difusión, transformándose todo en un monstruo de consumo interno que, pese a estar abierto a toda la ciudadanía, a causa de su nula publicidad sólo es un producto de consumo interno para el mundo universitario, en concreto de la facultad respectiva.

 Es muy interesante esta obra. Aunque el estilo es muy formal y correcto, intentando ceñirse a la más estricta realidad, se nota un trabajo delicado y cuidado, muy esmerado que si se pasara a bronce o a mármol tendría aún más ojos admiradores, a pesar de que la obra ya es digna de admirar, pese a su formalidad. Quizá lo que más me llama la atención es el desafío a las tensiones por peso que puedan tener determinadas zonas de algunas esculturas que en principio pudieran parecer que quebrarían la obra por efecto de la gravedad y de los empujes físicos de los pesos, pero ahí están bolsos de arcilla sujetos por cuerdas de arcillas y delicadas piernas africanas de arcilla sujetando tremendos cuerpos, o toda una mesa de investigación llena de objetos sobre finas patas de barro. Por no hablar de los excelentes resultados del artista para captar a la perfección los rasgos étnicos de diferentes modelos de personajes.

Se encuentra además en el pasillo recibidor de la facultad, cuyo interior de ladrillo y su color de arcilla le dota al conjunto un bonito panorama, casi de museo. Uno vagaba por allí, entre asuntos graves de salud, futuros laborales inciertos, espadas de Damocles de asuntos burocráticos, algún poema en la cabeza, alguna sonrisa, alguna tristeza, nada de tiempo propio, todo entregado estos últimos quince días, si acaso uno hurtado una noche fugaz, y esa sensación de que el futuro cada vez parece que se quiere alejar más a costa de sucesos presentes que ahuyentan las llamadas de lo por venir. 

Saludos y que la cerveza os acompañe.

martes, marzo 21, 2017

NOTICIA 1692ª DESDE EL BAR: UN DÍA CON POESÍA

Hoy es el Día de la Poesía, primer día de primavera. Por Alcalá de Henares ha habido actos poéticos que casi han coincidido en el tiempo, pero que no se convocaban por ser el Día de la Poesía. Por ejemplo los encuentros poéticos que convoca la poetisa Cristina Penalva todos los días 20 de cada mes en el bar La Oveja Negra, detrás del ayuntamiento, a las 20:00 h. (El 20 a las 20, se llama el evento mensual). O por ejemplo el inicio del ciclo de poesía mensuales que nos trae Martínez Morán, que empezó el pasado día 15, como ya comenté en la Noticia 1690ª. Se supone que hoy se presentaba el programa del Festival de la Palabra, un festival que inició hace años la Facultad de Filosofía y Letras, donde yo participaba, que luego se extendió a ser evento de la Universidad de Alcalá, y que desde hace unos pocos años participa toda la ciudad gracias a la colaboración entre Universidad y ayuntamiento, perdiendo en buena parte su esencia inicial y su intención rompedora para poder transformarse en un producto cultural que en realidad ejerce de producto comercial mediante la intención de atraer turismo cultural. Las palabras que mejor lo explican son las del propio alcalde, Javier Rodríguez (PSOE), a quien esta mañana se le podía escuchar a través de la cadena de radio SER Henares. Presentaba el programa del Festival de la Palabra para el mes de abril, con feria del libro nuevo y entrega del Premio Cervantes incluidos, pero con todos aquellos eventos ya institucionalizados y cribados, en lugar de los pioneros más frescos y espontáneos. En ese discurso decía literalmente que no todo iban a ser palabras, para los mismos días se planeaba crear un festival gastronómico y otro sobre el vino, si no usó la palabra festival para esto, usaría jornadas o lo que quiera que fuese, justificando además que había que comer y beber como marca de identidad de la gastronomía de esta ciudad. O sea: que hagan poesía sólo para que vengan a dejarse los dineros en los bares todos aquellos que se pueda. Yo soy defensor de llevar la poesía a bares y cafés, pero no para esto, aunque se implique consumir, es una cuestión de enfoques, prioridades y porqué ahí y porqué así. No, parecía que usara las mejores palabras para unir ambas cosas, pues no parecía que su preocupación fuera la poesía o la Literatura, si no ofrecer un espectáculo para que la gente gaste dinero, o sea: su preocupación, el hacer caja, independientemente de que los que actúen hagan otra cosa que mostrar su obra o su  trabajo.

Los recitales de poesía, ya lo he dicho muchas veces, los hacía yo y pocas personas más allá en los años 1990, practicamente nadie. En los primeros 2000 la cosa no era muy diferente. La abundancia de gente recitando o creando eventos es un fenómeno de los años más cercanos a este 2017, muy pocos, pocos años. Parecía que el Día de la Poesía cobraba cierto impulso y reconocimiento, gracias entre otros a los actos organizados por el poeta Enrique Sabaté, pero el año pasado, ya lo comenté, no hubo acto alguno, coincidía con Semana Santa, y este año, mal que pese, tampoco ha habido nada este día. Quizá haya un gran apoyo a eventos musicales y de otro tipo, pero en cuestiones de poesía o Literatura, no hay vuelco con ello. No hay apuesta real. Si nos quisieran contactar, hubieran contactado, no somos difíciles de encontrar, ni personas desconocidas en estos ámbitos. 

El año pasado los poetas más jóvenes de la ciudad, como José Bautista, Samuel Santos o Aitor Díez-Maroto, junto conmigo, convocamos nuestros propio evento gracias al desaparecido bar Deltoya Rock Bar, y participaron un gran número de poetas y poetisas. Este año me sentía algo en desidia, y tampoco sabía si las responsabilidades de salud familiares me permitirían hacer o convocar algo. Mi falta de empleo, ingresos y el tedio de una situación doméstica que me carcome al atarme demasiado, tampoco me dejaban con seguridad de poder convocar nada. Esperé al último momento. Esta mañana, hacia el mediodía, convoqué por una red social a un recital en el vivero del final de avenida de Reyes Católicos. Dibujé mi propio cartel. Vinieron dos personas, no me extraña, avisé muy pegado de tiempo. Y avisé a una hora relativamente temprana, las 18:00 horas, y es que por cuestiones, una vez más de familia, no podía demorarme demasiado en regresar a casa. Asuntos que atender. Sea como sea, leímos poemas de Damaso Alonso, Leopoldo Panero, Blas de Otero, Antonio Machado, Miguel Hernández, alguno mío, alguno de otros. Nos trasladamos, eso sí, a las mesas interiores del bar El Chaparral, lugar siempre tranquilo y apetecible. Así fue, con modestia, nuestra pequeña participación leyendo los tres entorno a una mesa. Quizá el tiempo y la experiencia me ha hecho descreido con algunas cuestiones institucionales sobre las lecturas, o con todas. Pero eso es otra historia, da igual. Quería leer y compartir este Día de la Poesía y lo he podido hacer. Cada uno tiene sus celebraciones preferentes, y esta es una de las mías. Saludos y que la cerveza os acompañe.

domingo, marzo 19, 2017

NOTICIA 1691ª DESDE EL BAR: HABLEMOS DE CHUCK BERRY

Chuck Berry murió anoche. Hoy la noticia está en todos los sitios. Yo me enteré de la noticia a través de una red social, por El Chico Gris. Muchos son los sitios que a estas horas repasan breve o extensamente su biografía y tratan de explicar porqué Chuck Berry es fundamental en el comienzo del rock and roll, y, a través de ello, en el cambio de rumbo de la Historia en la segunda mitad del siglo XX. Chuk Berry nació en 1927 en Estados Unidos. En los años de la década de 1940 ya tocaba la guitarra eléctrica y acompañaba a grupos de música blues y de rhythm & blues (R&B). Por entonces aún no era un músico famoso, pero sí era conocido entre los músicos de raza negra, como él, de esos ámbitos. Fue precisamene Muddy Waters quien le animó a grabar por su propia cuenta por primera vez. Chuck Berry no fue el creador de la aceleración definitiva del R&B para que se evolucionara hacia el rock and roll, el paso más decisivo lo dio Chubby Cheker en 1957, pero es innegable que Berry y otros, como Little Richards, Roy Orbison, Carl Perkins, Elvis Presley, Buddy Holly, Richie Valens o Jerry Lee Lewis fueron los que lo consolidaron y fueron aportando innovaciones que dieron forma al inicio del rock and roll en sus momentos previos de la segunda mitad de los años 1950, a partir de 1956, antes de que en los años 1960 pasara a ser otra evolución más llamada sólo rock. Berry creó unos treinta o cuarenta discos totalmente propios, pero aparece en miles de discos, ya sean recopilatorios, colaboraciones, conciertos o gente que le versionó. No se entiende el rock sin las aportaciones de Chuck Berry. En 1979 dejó de grabar discos, pero en 2016 comenzó a grabar temas nuevos, a sus 89 años, para conmemorar los sesenta años de rock en el mundo, y en concreto su llegada más oficial desde ese 1957 a este 2017. Ha muerto con el disco preparado, a punto de salir al público, con 90 años de edad, pero sin poder ver qué efecto hubiera tenido un nuevo disco suyo de rock con canciones nuevas. Su muerte augura que se disparen las ventas más de lo que lo hubieran podido hacer con él vivo.

Berry pasó dos veces por la cárcel, ambas por cuestiones sexuales. Una primera vez fue acusado de violación, la segunda fue acusado de estupro. Fue entre 1959 y 1960. Hoy día, en 2017, muchas décadas antes, en realidad, sabemos que las acusaciones fueron un uso interesado de las leyes para acabar con su carrera musical. Había de fondo cuestiones racistas y cuestiones de persecución a toda posibilidad de pensamiento político de izquierdas en Estados Unidos. En realidad Berry se había casado con una chica mucho más joven que él en uno de los Estados de Estados Unidos donde ese matrimonio era legal por ser ella mayor de edad en ese lugar, al trasladarse a otro Estado para dar un concierto fue detenido, pues en aquel el matrimonio era nulo al ser considerada la edad de ella como menor de edad. Ella era de raza blanca, él de raza negra. Esto no quiere decir que la vida sexual de Berry no fuera ajetreada, como la de prácticamente todos los músicos de la época. Esto se situó en un contexto donde los músicos de rock habían adquirido una gran fama y una gran influencia en la juventud. De repente las relaciones sociales más conservadoras e intransigentes se vieron soterradas y se sintieron atacadas como si el rock fuera una infiltración socialista y comunista en la sociedad occidental, en concreto en la estadounidense. No obstante, los primeros años del rock se producían durante el gobierno de Eisenhower, en cuyo poder se produjo la Caza de Brujas (persecución y acoso contra los comunistas en suelo estadounidense). Pensemos que hablamos de una sociedad en plena Guerra Fría, con miedo a la guerra nuclear contra la Unión Soviética y que aún contenía en sus Estados del Sur fuertes dosis de políticas y relaciones sociales altamente racistas. Una sociedad económicamente muy desigual, marcada por una generación de padres que habían combatido en la Segunda Guerra Mundial, mientras sus hijos e hijas escuchaban esas nuevas músicas y se mezclaban racialmente en los conciertos, bebían, se vestían de manera informal, desatendían o cuestionaban costumbres religiosas, replanteaban las relaciones jerárquicas de la familia, el trabajo o el propio gobierno, o no les importaba bailar de manera provocadora, tocarse o besarse en público. Hoy día sabemos como los poderes del Estado y personas con influencia económica o política ejercieron su papel cortando a finales de los años 1950 la carrera musical de muchos de estos primeros músicos de rock. A Elvis Presley le mandaron al servicio militar en la República Federal Alemana, a Chuck Berry le metieron en la cárcel, la desgracia en un accidente de avión mató a Richie Valens y Buddy Holly, Little Richards fue acusado de escándalos sexuales y terminó acercándose a la Iglesia haciéndose predicador, pero el caso más significativo fue el de un locutor de radio que había cambiado el nombre al nuevo R&B por el de rock and roll. Era una de las personas más influyentes en los jóvenes, se le acusó de recibir dinero de las discográficas para poner la música que a estas les interesaba y no aquella que él consideraba lo mejor. No sólo se pretendía acabar con su prestigio ético en la sociedad, aquello era delito, fue mandado a la cárcel. El Papado contribuyó condenando al rock and roll como música del Diablo. Pablo VI querría reconciliarse con él en la década de 1970, pero la reconciliación definitiva no se produjo hasta los años 1990 con Juan Pablo II, con un paréntesis en contra con Benedicto XVI. Entre tanto, volviendo a ese final de los años 1950, las grandes compañías contrataban músicos y les ponían a producir canciones como si fuera una producción en serie, literalmente, mediante un esquema que creían que funcionaría radiofónicamente. Eso era en los primeros años de 1960, mientras la respuesta a aquello estaba en el panorama de cantautores de New York, el folk contestario, un nuevo estilo llamado surf en California, y puntuales músicos de soul. Sea como sea, los músicos de rock and roll de los años 1950 llegaron con un poco de retardo a Europa. Los nuevos músicos británicos se fijaron en ellos y recurrieron directamente a ellos, y no a los nuevos músicos norteamericanos. En 1964 llegarían los Beatles a Estados Unidos tras haber revolucionado Europa fijándose en músicos como Chuck Berry, y se volvió a cambiar la Historia del rock y dar un nuevo impulso a la revolución social que se estaba viviendo con la nueva cultura popular. Es otra Historia.

Los grandes músicos pioneros del rock and roll de los años 1950, Chuck Berry incluido, dejaron numerosas veces declarado en documentales y libros que para ellos no existía el rock and roll, sólo el R&B acelerado. El término de rock and roll era un término que se habían inventado los blancos, aquel locutor antes citado, para consumir mejor esa música que había partido del mundo musical de los negros norteamericanos. Sin embargo, casi todos están conformes con que se haya consolidado el término rock and roll, porque, en cierto modo, aquello ayudó posteriormente en sus carreras, les daba un prestigio mítico, a pesar de que en aquellos años lo sentían como un robo. Esta música era vendida en Estados Unidos en aquellos años 1950 y 1960 en discos que se metían en bolsas de papel marrón para que no se viera por la calle la portada. El genérico con el que se vendía ni siquiera era el nombre que ellos le habían dado, sino el de "música racial". Hablé de ello en la Noticia 469ª. Mucho había que caminar en este campo para que la música rompiera las barreras del racismo, pero era precisamente ellos quienes estaban haciendo ese camino, ellos y todas aquellas personas que no se cerraron a escucharles y disfrutarles, por mucho que algunas de sus canciones más emblemáticas las hicieron famosas músicos blancos, a menudo sin pedirles permiso. Con el tiempo, existiendo admiración entre ellos, aquello les beneficiaría, pues la gente quería escuchar a los músicos originales aquello que habían escuchado primero de The Rolling Stones, Elvis Presley, The Animals o the The Beatles. Sólo el paso del tiempo hizo ver a aquellos pioneros los beneficios mutuos de que las cosas ocurrieran así, si bien son muy conscientes de que de no haber existido el racismo algunas famas les hubiera llegado antes a ellos que a los otros. Lo maravilloso de muchos de esos documentales es descubrir que no hay recelos ni resentimientos por parte de aquellos músicos negros hacia los blancos, que incluso hay una fraternidad entre ellos, si bien sí existe un deseo de dejar constancia a través de ellos de cómo ocurrieron las cosas desde su punto de vista. Sin pedir cuentas, pero sin negar las evidencias.

Cuando yo descubrí a Chuck Berry era un niño, pero aún no sabía que era Chuck Berry. Los musicales y canciones del programa infantil La Bola de Cristal, de Televisión Española, o Barrio Sésamo, hizo mucho bien en educación cultural en los años 1980. La primera vez que supe que Chuck Berry era quien era sería en mi preadolescencia, en los muy primeros años 1990. Lo descubrí como lo debieron descubrir numerosas personas desde los años 1950, a través de los Beatles, con canciones por ejemplo como "Roll over Beethoven". Pero también con canciones que versionaron otros grupos como Rolling Stones o Led Zeppelin. Mis amigos y yo nos intercambiábamos discos e íbamos descubriendo. Mi madre se compraba recopilatorios de canciones de su juventud, y también ahí estaba Chuck Berry. No era fácil escuchar las canciones originales cantadas por él, la primera, la compuesta y editaba por él, pero en los recopilatorios baratos se podían encontrar, no muy bien editadas, pero estaban. Ahora es más fácil. Cuando he trabajado de pincha discos he pinchado a Chuck Berry. Y la música qué más me ha hecho bailar es ese rock and roll de los años 1950 y primeros 1960. Una música que siempre funciona y que siempre divierte. Loca en sí misma. Atrevida. Con un componente sexual entre lo explícito y lo no explícito. Yo no he bailado "el paso del pato" que popularizó Berry antes de que Elvis popularizara el contoneo de cadera, que él mismo confesó haberlo copiado de los bailes de las streapers, pero he bailado numerosas vueltas y contoneos, sacudidas de piernas y rápidos movimientos en combinaciones imposibles. Un lujo en la vida. Aún hoy me mueve, es algo imposible de evitar.

"Joohny B. Goode""Rock and roll music", "Oh, Carol!" o cualquier otra, es cierto que las canciones más importantes y las que más han aportado en guitarreo son aquellas de cuando aún no había sido puesto en el punto de mira, las de sus primeros años entre 1957 y 1959, son las más influyentes y las que hicieron Historia, pero Berry tocó mucho y se reivindicó mucho a sí mismo. No hay músico de rock que al hablar de rock no le mencionase entre sus influencias o entre sus reconocimientos. Berry colaboró con una gran cantidad de músicos más jovenes que le admiraban y le tenían como padre del rock. John Lennon dijo que si el rock no tuviera ese nombre se debería llamar Chuck Berry. Berry llegó incluso a la España de los años 1950 españoles a través de versiones edulcoradas de El Dúo Dinámico, y decir esto en una España que por entonces ejercía una fuerte censura y recelaba de las modas norteamericanas, es decir un gran poder de influencia sin barreras ni fronteras.

Que la tierra le sea leve a Chuck Berry, gracias por el rock and roll.

miércoles, marzo 15, 2017

NOTICIA 1690ª DESDE EL BAR: LA POESÍA EN EL CORRAL

En estos mismos momentos en los que escribo esto se está produciendo en el Corral de Comedias de Alcalá de Henares el inicio de temporada de "Poesía en el Corral" y que desde hace unos años organiza el poeta complutense Francisco José Martínez Morán, con carácter gratuito, o a mejor decir: a cambio de una voluntad económica del espectador para donarlo a alguna causa solidaria. Dura normalmente tres meses, a un encuentro por mes, los primeros de primavera, si no me salen mal los cálculos. Lo cierto es que me gusta ir a estos eventos, que también combinan su puesta en escena con propuestas de grupos teatrales. No es la primera vez que hablo de estos eventos, en otros años ya hablé de ellos. Lo que ocurre es que, sin descartar ir a los próximos encuentros de este 2017, es evidente que os escribo ahora en estas horas porque no estoy asistiendo al corral de comedias que, por otra parte, me dice la poetisa Chus López al teléfono que está rebosando de gente.

Es la desidia de unos cuantos meses ya sin empleo ni ingresos, atado a los cuidados de familiares mal de salud, donde toda gota de agua que cae pareciera caer en una montaña de sal, máxime cuando lo común es tener por seguro cada día que te despertarás por la mañana y te irás a dormir por la noche sin que en medio haya un haz de luz que te ilumine el interior de la cueva donde las cadenas son pesadas y aprisionadas en la piedra.

Como sea, estos eventos no son para mí, como ha dicho algún medio de comunicación que son para la ciudad, el inicio de la temporada de poesías en la ciudad. Lo cierto es que la poesía siempre está activa en la ciudad, si bien en unos periodos está más activa que en otros. Son, eso sí, unos encuentros importantes, sobre todo porque Francisco José Martínez Morán se preocupa bastante por acercarnos voces reconocidas e importantes de la poesía actual, en este primer encuentro de 2017 dedicadas a la poesía portuguesa. El año pasado y otros se han podido ver y escuchar a premios de nivel nacional cuya poesía ha sido, hay que reconocerlo, una delicia. Sin embargo, en esta ciudad hay otras voces poéticas que si bien no cuentan con premios nacionales, cuentan con una potencia propia: la de su mensaje a transmitir, su propia voz, que no es cosa poca y que, para quien realmente está interesado en la Literatura y no en el personaje, es lo que atrae. Echo en falta en el Corral de Comedias desde hace años, y no hablo en concreto de estos encuentros, sino en general, las voces de quienes escribimos en esta misma ciudad. Es importante que traigan y nos acerquen voces reconocidas, pero también que escuchen al resto de voces. Llevo tiempo siendo consciente de que el principal problema de los poetas y literatos en general, así como de personas de otras dedicaciones, no es tanto ser o no reconocidos para ser oídos, sino que se les ponga o no un altavoz para ser oídos. El Corral en este sentido sí que  ha atendido a grupos teatrales y musicales de esta ciudad, y no me quejo mucho porque yo, como poeta, he podido recitar el año pasado en ese espacio gracias al jazz de La Fábrica Z, ya que los músicos me invitaron a ello, pero es que es eso precisamente: le noto reticente al Corral a los literatos autóctonos, aunque bien es cierto que el espacio depende de la Comunidad de Madrid y que, además, ha de atender a sus criterios artísticos y culturales, no a criterios de patria chica. Dentro de eso, el debate está abierto a reflexión, aunque tampoco los medios de comunicación locales son muy dados a tender a las iniciativas no oficiales de lo que se mueve en la ciudad culturalmente, ni tampoco a ir más allá del anuncio de los eventos oficiales, ni siquiera a su análisis, crónica o crítica.

Comienza ya este ciclo y os recomiendo estar atentos. Yo espero asistir, aunque hoy no asista... Cansancio vital, vacío existencial.